Bienestar ciudadano es un blog multidisciplinar de Antonio Villanueva Martín sobre la calidad de vida de los ciudadanos con especial inquietud por los asuntos educativos ,la participación ciudadana y la intercreatividad en la red.
martes, 13 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
IWO JIMA


http://www.microsiervos.com/archivo/mundoreal/izando-bandera-en-iwo-jima.html
Hace unos días moría Joe Rosenthal, el autor de Raising the Flag on Iwo Jima, una de las fotografías más conocidas de la Segunda Guerra Mundial e incluso de la historia, la del grupo de marines izando la bandera de los Estados Unidos en el monte Suribachi durante la batalla por la conquista de Iwo Jima, foto que le valdría a su autor el Premio Pulitzer de fotografía ese mismo año.
Sin embargo, esa no fue la primera bandera que se izaba esa mañana en la cumbre del monte Suribachi, sino la segunda.
La primera bandera fue izada a eso de las diez de la mañana por Hank Hansen (es el que no lleva casco), Boots Thomas (el que está sentado), John Bradley (detrás de Thomas), Phil Ward (su mano sujeta el asta), Jim Michaels (con la carabina) y Chuck Lindberg (detrás de Michaels). La fotografía fue tomada por Louis R. Lowery, un sargento de los marines que trabajaba para la revista Leatherneck (leatherneck es el apodo de los marines).
Lo que no está del todo claro es por qué se retiró esa primera bandera y se puso la segunda.
Una versión asegura que simplemente era demasiado pequeña para que se viera desde otras posiciones de los marines, por lo que se ordenó cambiarla por otra más grande.
Otra cuenta que el Secretario (aquí lo llamaríamos ministro) de la Marina James Forrestal, que acababa de desembarcar en Iwo Jima para seguir de cerca los últimos pasos de la conquista de la montaña, se mostró tan entusiasmado al ver alzarse la bandera que dijo que se la quería llevar como recuerdo, cosa que a Chandler Johnson, comandante del batallón al que pertenecía la compañía que había tomado el monte no le pareció nada bien, ya que pensaba que esa bandera debía permanecer en manos del batallón, así que ordenó cambiarla por otra para darle el cambiazo a Forrestal.
Tampoco está nada claro de dónde sacaron esta segunda bandera, pero en cualquier caso, más o menos en el momento en el que la segunda bandera llegaba a la cumbre de la montaña Rosenthal, Bob Campbell y Bill Genaust (estos dos últimos también fotógrafos de los marines), que iban de camino a la cumbre de la montaña, se encontraron con Lowery, que venía de vuelta, y aunque estaban pensando en dar la vuelta, decidieron seguir adelante ya que este les dijo que desde allí se tenía un punto de vista magnífico para hacer fotos.
Al llegar a la cumbre Rosenthal descubrió que estaban preparando la nueva bandera para izarla y se puso a preparar un sitio en el que apoyar su cámara para hacer la foto cuando por el rabillo del ojo vio que estaban a punto de clavar el mástil, así que levantó la cámara, y apuntando a ojo hizo la foto que todos conocemos.
Luego, para asegurarse de que tenía una foto publicable hizo una segunda foto, en este caso posada, que más tarde sería origen de duras controversias acerca de si la primera foto había sido también posada o no, pues en una entrevista con Time-Life hubo un malentendido acerca de cual de las dos fotos había sido posada, con lo que se llegó a acusar a Rosenthal de haber falseado la foto e incluso se llegó a pedir que le retiraran el Pulitzer.
El motivo de que la foto de Rosenthal se hiciera enormemente popular y no la de Lowery es que mientras que la del segundo era para uso interno de los marines, Rosenthal trabajaba para Associated Press, con lo que su foto fue reproducida rápidamente por cientos de periódicos (estaba circulando ya unas 17 horas y media después de haber sido tomada, un tiempo récord para la época). Además, fue escogida por el presidente Roosevelt para el póster de la séptima campaña de venta de bonos de guerra, lo que la hizo aún más popular.
De todos modos, desde que se conquistó el monte Subirachi el 23 de febrero de 1945 hasta que Iwo Jima fue declarada «segura» el 26 de marzo del mismo año aún se produjeron cruentos combates que costaron la vida a miles de soldados más de ambos bandos, entre ellos tres de los seis que salen en la foto de Rosenthal, Michael Strank, Harlon Block y Franklin Sousley.
viernes, 4 de enero de 2008
MERCEDES FÓRMICA. ¿LA FEMINISTA DE FRANCO?
Como una feminista paradójica y aparentemente contradictoria ayudó a cambiar el signo de su tiempo y luchar por los inexistentes derechos de la mujer durante la década de los 50s en la España de Franco. Mercedes Fórmica Corsi es hoy un borrón en la historia de España.
De familia burguesa, nacida a principio del siglo XX en Cádiz, pasa la Guerra Civil en Málaga ‘muerta de miedo’
Se licencia en Derecho en la Universidad de Sevilla acompañada de una ‘doña’ pues era la única mujer inscrita, no pudiendo ingresar en el cuerpo diplomático por ser reducto de varón.
Mercedes aparte de una mujer excepcional fue una excepción. Las mujeres durante los primeros años del franquismo poseían la exquisita categoría de muebles.
Yo conocía a la jurista pero el director José Luís Bravo fue el que me puso sobre la pista de la escritora cuando recibió una ayuda en el programa de la Unión Europea Mediscript para adaptar la novela más famosa de La Fórmica ‘Monte de Sancha’.
Novelista, historiadora y jurista
La extraordinaria fotógrafa austriaca Inge Morath, futura esposa del dramaturgo Arthur Miller, recibe el encargo de Robert Capa para la Agencia Magnum, de fotografiar a una abogada que defendía, en pleno franquismo, los derechos de las mujeres separadas o maltratadas.
La abogada era Mercedes Fórmica
Rara avis
Falangista desde el mitin fundacional que escuchó por la radio en 1933 hasta su muerte. Amiga de José Antonio y colaboradora habitual de Pilar Primo de Rivera
Tras la Guerra Civil se convierte en una de las tres mujeres que ejercen la abogacía en Madrid reivindicando sin descanso la incorporación de la mujer al mundo laboral, así como la igualdad de derechos civiles entre hombres y mujeres.
La dictadura franquista la deja hacer entre la indiferencia y la hostilidad. Pero el hecho de ser una intocable por su origen falangista hace que no se vea en la necesidad de exilarse o acabar en la cárcel.
Francisco Franco fue un cabo cuartelero que convirtió a todo el país en un cruel, triste, y aislado cuartel. Pero necesitó darle cierto ornamento al fortín e hizo suya la estética de la Falange JoseAntoniana a la manera del fascismo italiano.
‘Confundir el pensamiento de José Antonio con los intereses de la extrema derecha es algo que llega a pudrir la sangre’ manifestaba contrariada La Fórmica.
Se convierte en una asidua escritora en prensa, y es en un periódico donde se produce el punto de inflexión. 
La Fórmica publica en 1953 en el diario ABC un vehemente artículo tras el apuñalamiento de Doña Antonia Pernía a manos de su marido. Después de aguantar lo indecible esta pobre mujer recibe doce cuchilladas de su marido tras intentar separarse y darse cuenta que si lo hacía perdía su casa, sus posesiones, sus hijos...
Antonia Pernía se convierte en la Ana Orantes de su tiempo.
‘El Domicilio Conyugal’ que así se tituló el artículo del ABC (que pasó un tiempo en manos de los censores antes de publicarse) provocó una tremenda controversia a favor y en contra de las tesis de la Fórmica.
La redacción del periódico se inunda de cartas, algunas mujeres se atrevieron a hablar en público de los malos tratos que recibían y se inicia un debate para la reforma de la Ley.
De dicha campaña se hace eco la prensa internacional. Aparecen artículos sobre ella en diarios como New York Times y Daily Telegraph o en la revista Time. La revista Holliday la incluyen entre las cuatro mujeres más destacadas en el mundo.
Frente a la figura del Depósito Marital La Fórmica contrapone la figura del domicilio conyugal. En aquella España franquista la vivienda familiar se definía como la casa del marido. Si la mujer osaba pedir la separación debía abandonarla y se la depositaba en la casa de sus padres o en un convento, quedándose a su vez sin dinero y sin su bien más preciado: la guarda de sus hijos.
La reforma del Código Civil no se produce hasta 1958, dándole el nombre de la Reformica, tanto por el apellido de su impulsora como por la limitación de los avances que allí se recogían.
Se dice que tal reforma (parca pero reforma) social y legislativa vio la luz tras persuadir al Dictador en una conversación en la que Mercedes Fórmica busco la empatía de Franco para con las mujeres recordándole que él también era hijo de mujer separada y abandonada.
Su biógrafo, el torremolinense José Luís Olivares, me comentó que Mercedes le recordaba en su manera de hablar y en su energía a...Magdalena Álvarez... ¡Que esté tranquilo todo el mundo!, fue un comentario inocente y me lo dijo cuando la Señora Álvarez era Consejera de Economía del Gobierno Andaluz y el único Ave que había salido de sus labios era el Ave María. En los tiempos que corren es casi peor que te comparen con Magdalena que te anatemicen como falangista.
Otros la compararon con la cineasta alemana Leni Riefenstahl, otra rompemoldes.
Despreciadas por los nuestros, ignorada por los suyos. Recibe por recompensa el ninguneo de la democracia española.
Si hoy en día hombres y mujeres somos 'iguales' en derechos y obligaciones mucho le debemos a esta indomable mujer, una ‘voz en el silencio’ como se autoproclamó ante su biógrafa Rosario Ruiz Franco, que consiguió abrir una brecha en el franquismo y con ello salvar cientos de vidas de mujeres.
Falleció víctima de la enfermedad del Alzheimer en Málaga en abril del 2002 a los 86 años de edad.
Sin duda es injusto el título de este post, La Fórmica no fue la feminista de nadie, ni suya siquiera. ‘Pero no mía, ni de Dios, ni de nadie. Ni tuya siquiera’. Poema de Agustín García Calvo

