Mostrando entradas con la etiqueta artículo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta artículo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de octubre de 2014

EL DECRETO SALVALADRONES

EL DECRETO SALVALADRONES
Artículo Antonio Villanueva Martín

Hammamet es una localidad tunecina  frente a la isla de Sicilia. Allí encontró acomodo ex primer ministro italiano el socialista Bettino Craxi tras no salir reelegido parlamentario en 1994 y perder la preciada inmunidad adherida al cargo. Decidió huir a Túnez tras verse implicado en procesos emblemáticos contra la corrupción en Italia como el Caso Enimont o la Operación Manos Limpias. Lo llamó exilio. Tan megalómano como corrupto. Craxi decidió refugiarse al norte de África bajo el paraguas de un gobernante sumiso (el déspota Ben Ali, el mismo que años después fue derrocado por la revolución tunecina) y compararse con el padre de la patria italiana Garibaldi también huido a Tunisia 150 años antes.
En 1992  dijo sin recato Craxi en el Parlamento Italiano "Que se ponga en pie quien no haya recibido financiaciones ilícitas". Recuerda remotamente a la mención al 3% que hizo Maragall en el Parlament.
Su amigo del alma ,el primer ministro de entonces (y de después) Silvio Berlusconi intentó salvarle el culo a Crazi y a otros muchos a los que debía su fama y su hacienda obligando al ministro de Justica Alfredo Biondi a crear un decreto que resolvía con el simple arresto domiciliario buena parte de los delitos de corrupción que se estaban juzgando en Tangentópolis . La prensa italiana tardó poco en llamar por su nombre a aquel engendro :Decreto Salvaladrones. El escándalo fue excesivo incluso para el ‘amante bandido’ Berlusconi y tuvo que enterrar la propuesta buscando otras no tan estridentemente. Tras Craxi o Andreotti llegaron Berlusconi o Umberto Bossi. El fin de un régimen corrupto, no implica que venga otro mejor

Entonces y ahora en el Estado de Derecho, los tiranos intentan colarnos uno tras otro sus decretos salvaladrones. En ocasiones de soslayo ,otras de manera obscena. La amnistía fiscal de Montoro, las exenciones de los cursos de formación de la Junta de Andalucía, los indultos de Jesús Gil o Alfredo Sainz, la doctrina Botín del Supremo, …

No se conforman con no crear nuevos tipos penales, ni agravar las condenas de los delitos económicos, ni acelerar la acción de la justicia dotándola de medios. Cuando todo falla acuden al Decreto Salvaladrones. Sin pudor. Detrás de la amnistía fiscal de Montoro ya han aparecido los hijos de Pujol, Bárcenas y un líder sindical minero. Detrás de las exenciones de la Junta aparece un exconsejero y mano derecha de Pepote de la Borbolla. Con un poco de descaro , podrían apuntarse a la moda de crear ONGs insustanciales y denominarla Salvad al Ladrón. Pero el horno no está para bollos.
Los delitos económicos son acciones complejas. Avaladas por una ingeniería financiera escurridiza que se ampara en fronteras y paraísos fiscales tanto como en la politización de la fiscalía o la de los cuadros superiores de hacienda o exteriores.
Resulta risible el caso Blesa. Cuando un juez decide meter en prisión al amiguísimo de Aznar , acaban a la postre  inhabilitando al juez que lo ordena. Una reflexión. Cómo estará la justica para que haya sido necesaria la actuación insolente de un juez arbitrario y lograr, con ello, empotrar unos días en prisión a Miguel Blesa. Blesa, un tipo directamente responsable de la crisis financiera española por su caprichosa gestión de Caja Madrid. En Estados Unidos, en 2009, una jueza federal impuso una condena de 150 años de prisión al estafador Bernard Madoff . Aquí buena parte de las tropelías realizadas por el Madoff español (y castizo) están prescritas según expertos penales. El 16 de octubre aparecía en los periódicos que el Juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu responsabilizaba a Rato y Blesa de todo el gasto de las tarjetas opacas. Y le imponía a Blesa una fianza de 16 millones de euros. Ahora Blesa pretende que la aseguradora MAPFRE abone por él la fianza que le ha impuesto el juez. MAPFRE ,que esconde bajo su acróstico a la Mutua Aseguradora de Propietarios de Fincas Rústicas de España, había suscrito un seguro de responsabilidad civil con los directivos de la Caja. El juez instructor parece rechazar de plano tal posibilidad. Alega que no es serio que los propietarios de fincas rústicas de España abonen la fianza de un propietario de una tarjeta opaca de España.
Lo dicho, creemos una ONG: Salvemos al ladrón. 

domingo, 16 de septiembre de 2012

LA MAMANDURRIA SANITARIA O CÓMO EXTERMINAR INMIGRANTES SIN MANCHARSE LAS MANOS DE SANGRE


LA MAMANDURRIA SANITARIA O CÓMO EXTERMINAR INMIGRANTES SIN MANCHARSE LAS MANOS DE SANGRE

Artículo
Antonio Villanueva Martín

La decisión de desnudar de sus derechos sanitarios a la población inmigrante sin papeles en España es probablemente uno de los actos más repugnante desde la muerte de Franco. La canallada estival no ha contado con ningún matarife de plaza de primera para defenderla. La ministra de sanidad estaba haciendo las Américas y Rajoy el Rocío Chico.Todo ello ha dado la alternativa al Portavoz Adjunto del Partido Popular en el Congreso y Diputado por Almería Rafael Hernando para lucirse . Este mosquito trompetero urdidor de falacias proclama que 'los inmigrantes ilegales lo que tienen que hacer es volver a sus países'.Olé.

No parece responder a razones económicas afirmar tal bajeza. Los inmigrantes acuden mucho menos a la sanidad pública que los españoles porque son más jóvenes ,gozan de mejor salud y al estar más desprotegidos laboralmente no se pueden permitir el lujo de ponerse enfermo.Hernando,curioso,cobra más de 1.800 euros mensuales en dietas de alojamiento, a pesar de tener, como otros 62 diputados, casa en Madrid.

Escribía con dolor hace ya más de una década Juan Goytisolo tras las agresiones racistas en Níjar, provincia de la cual es diputado el sobrero Rafael Hernando: 'Algunos almerienses olvidan las miserias del pasado y parecen incluso vengarse de él...Los moros y subsaharianos necesarios en los invernaderos ofenden la vista y el olfato de la población local en cuanto salen de ellos...'. Y lo escribía con dolor Goytisolo porque fue él y no Hernando el cojitranco, el que nos enseñó a mirar de otra manera la humilde belleza almeriense.

Eran tiempos de bonanza económica. Del boom del ladrillo y del invernaderos.
Un estudio realizado unos meses después de los incidentes racistas de El Ejido señalaba que más de 3.000 inmigrantes habían abandonado la zona .Lo curioso añadía el estudio elaborado por la antropóloga Ángeles Castaño era que aquel éxodo afectó 'especialmente a los inmigrantes que gozaban de mayor arraigo y había logrado reagrupar a sus familias'. Fueron apaleados por el simple hecho de ser diferentes.
Jamás a los españoles se nos trató de forma tan vejatoria cuando emigramos a Alemania o a Suiza.

Ahora han aprendido a maltratar a los inmigrantes sin dejar huellas. Han aprendido a hacer la carnicería sin mancharse las manos de sangre.

Hemos sido ricos escasamente unos años. Recuerdo que de niño si veía un hombre negro te quedabas mirándolo porque probablemente era el único hombre negro que había visto en años. No había inmigrantes. Éramos un país pobre y atrasado. El país más homogéneo de Europa: caucásico, católico y emigrante. Hemos sido un país de emigrantes durante toda nuestra historia salvo los últimos diez años. Algo que olvidamos con excesiva frecuencia. Y volvemos ,ahora, a ser lo que siempre fuimos: un país de emigrantes y algunos dirigentes no se conforman con eso ,quieren que volvamos a ser un país monótonamente homogéneo. Uniformado ,como los cuarteles. Olvidan esos militaristas que el porcentaje de militares españoles de origen extranjero muertos en conflictos bélicos en el último lustro es aterrador.

Como los nazis griegos,han encontrado el chivo expiatorio para explicar la crisis. ¿Quién tiene la culpa de lo de Bankia, o lo de la CAM o lo del Aeropuerto de Castellón?. Respuesta: los inmigrantes sin papeles. Por ello deben pagar.Exactamente 710 euros por persona y año. Saben de lo estúpido de la decisión desde el punto de vista económico. No van a recaudar nada.

Me honro de tener numerosos amigos inmigrantes y muchos de ellos ilegales. Aclaro :muchos de ellos ilegales y enfermos.
Y aunque parezca una perogrullada, ninguno de ellos eligió estar enfermos. Tuvieron la mala fortuna de perder la salud. Y tuvieron la buena fortuna de enfermar en un país como España. Un país no precisamente modélico, pero sí con un modélico sistema de salud pública universalizada.
Zara tiene 25 años y una enfermedad crónica que solo puede ser tratada en el primer mundo. Si la devuelven a su país de origen( Marruecos) estará condenándola a muerte.
Alguna mente preclara del PP en su afán improvisador y para no parecer tan desalmados han llegado a manifestar que le pasarán la factura sanitaria al país de origen.
Cissé o Ibrahim son marfileños. Gente amable, leal y pobre.
Me pregunto cómo Cissé o Ibrahim que estuvieron internados en el hospital malagueño Carlos Haya iban a pagar. Teniendo en cuenta que su país de origen es Costa de Marfil ,el cual padeció una guerra civil en el 2011 en la cual dos de cada tres muertos en el conflicto fueron ejecutados sumariamente.
Supongo que con esos antecedentes , España pedirá graciosamente que abonen la tarifa sanitaria de Cissé e Ibrahim al Gobierno de Costa de Marfil. Y supongo ,que los dirigentes del PP todavía pensarán que el gobierno marfileño lo va a pagar cual si fuera el gobierno sueco.

Antonio Gala en una entrevista en Diario El País en agosto del 2012 decía que estamos gobernados por gilipollas. Pues eso.

lunes, 3 de septiembre de 2012

EL PRECIO DE LA DESIGUALDAD POR JOSEPH E. STIGLITZ

OPINIÓN

El precio de la desigualdad

Estados Unidos ya no puede considerarse la tierra de oportunidades que alguna vez fue

http://economia.elpais.com/economia/2012/06/15/actualidad/1339754056_983920.html
A los estadounidenses les gusta pensar en su país como una tierra de oportunidades, opinión que otros en buena medida comparten. Pero aunque es fácil pensar ejemplos de estadounidenses que subieron a la cima por sus propios medios, lo que en verdad cuenta son las estadísticas: ¿hasta qué punto las oportunidades que tendrá una persona a lo largo de su vida dependen de los ingresos y la educación de sus padres?
En la actualidad, estas cifras muestran que el sueño americano es un mito. Hoy hay menos igualdad de oportunidades en Estados Unidos que en Europa (y de hecho, menos que en cualquier país industrial avanzado del que tengamos datos). Esta es una de las razones por las que EE UU tiene el nivel de desigualdad más alto de cualquiera de los países avanzados. Y la distancia que lo separa de los demás no deja de crecer. Durante la "recuperación" de 2009 y 2010, el 1% de los estadounidenses con mayores ingresos se quedó con el 93% del aumento de la renta. Otros indicadores de desigualdad (como la riqueza, la salud y la expectativa de vida) son tan malos o incluso peores. Hay una clara tendencia a la concentración de ingresos y riqueza en la cima, al vaciamiento de las capas medias y a un aumento de la pobreza en el fondo.
Sería distinto si los altos ingresos de los que están arriba se debieran a que contribuyeron más a la sociedad. Pero la Gran Recesión demostró que no es así: hasta los banqueros que dejaron la economía mundial y sus propias empresas al borde de la ruina recibieron jugosas bonificaciones.
Si examinamos más de cerca la cima de la pirámide, encontraremos allí sobreabundancia de buscadores de rentas: hay quienes obtuvieron su riqueza ejerciendo el monopolio del poder; otros son directores ejecutivos que aprovecharon deficiencias de las estructuras de gobierno corporativas para quedarse con una cuota excesiva de la ganancia de las empresas, y hay todavía otros que usaron sus conexiones políticas para sacar partido de la generosidad del Estado, ya sea cobrándole demasiado por lo que compra (medicamentos) o pagándole demasiado poco por lo que vende (permisos para explotación de minerales).
Asimismo, parte de la riqueza de los financieros proviene de la explotación de los pobres por medio de préstamos predatorios y prácticas abusivas con el uso de tarjetas de crédito. En estos casos, los que están arriba se enriquecen directamente de los bolsillos de los que están abajo.
Tal vez no sería tan malo si hubiera aunque sea un grano de verdad en la teoría del derrame: la peculiar idea de que enriquecer a los de arriba redunda en beneficio de todos. Pero hoy la mayoría de los estadounidenses se encuentran peor (con menos ingresos reales ajustados por la inflación) que una década y media atrás, en 1997. Todos los beneficios del crecimiento fluyeron hacia la cima.
Los defensores de la desigualdad estadounidense argumentan que los pobres y los que están en el medio no tienen por qué quejarse: puede ser que la porción de torta con la que se están quedando sea menor que antes, pero gracias a los aportes de los ricos y superricos, la torta está creciendo tanto que en realidad el tamaño de la tajada es mayor. Pero una vez más los datos contradicen de plano este supuesto. De hecho, EE UU creció mucho más rápido durante las décadas que siguieron a la II Guerra Mundial, cuando el crecimiento era conjunto, que después de 1980, cuando comenzó a ser divergente.
Esto no debería sorprender a quien comprenda cuál es el origen de la desigualdad. La búsqueda de rentas distorsiona la economía. Por supuesto que las fuerzas del mercado también influyen, pero los mercados dependen de la política, y en EE UU, con su sistema cuasicorrupto de financiación de campañas y el ir y venir de personas que un día ocupan un cargo público y al otro están en una empresa privada, y viceversa, la política depende del dinero.
Por ejemplo, cuando la legislación de quiebra privilegia los derivados financieros por encima de todo, pero no permite la extinción de las deudas estudiantiles (por más deficiente que haya sido la educación recibida por los deudores), es una legislación que enriquece a los banqueros y empobrece a muchos de los que están abajo. Y en un país donde el dinero puede más que la democracia, no es de extrañar la frecuencia con que se aprueban esas leyes.
Pero el aumento de la desigualdad no es inevitable. Hay economías de mercado a las que les está yendo mejor, tanto en términos de crecimiento del PIB como de elevación de los niveles de vida de la mayoría de sus ciudadanos. Algunas incluso están reduciendo las desigualdades.
Estados Unidos paga un alto precio por seguir yendo en la otra dirección. La desigualdad reduce el crecimiento y la eficiencia. La falta de oportunidades implica que el activo más valioso con que cuenta la economía (su gente) no se emplea a pleno. Muchos de los que están en el fondo, o incluso en el medio, no pueden concretar todo su potencial, porque los ricos, que necesitan pocos servicios públicos y temen que un Gobierno fuerte redistribuya los ingresos, usan su influencia política para reducir impuestos y recortar el gasto público. Esto lleva a una subinversión en infraestructura, educación y tecnología, que frena los motores del crecimiento.
La Gran Recesión agravó la desigualdad, provocando recortes en gastos sociales básicos y un alto nivel de desempleo que presiona sobre los salarios a la baja. Por añadidura, tanto la Comisión de Expertos de Naciones Unidas sobre las reformas del sistema monetario y financiero internacional, que investiga las causas de la Gran Recesión, como el Fondo Monetario han advertido que la desigualdad conduce a inestabilidad económica.
Pero, lo que es más importante, la desigualdad en EE UU está corroyendo sus valores y su identidad. Cuando llega a semejantes extremos, no es sorprendente que sus efectos se manifiesten en todas las decisiones públicas, desde la política monetaria hasta la asignación del presupuesto. Estados Unidos se ha convertido en un país que en vez de “justicia para todos” ofrece favoritismo para los ricos y justicia para los que puedan pagársela: esto quedó demostrado durante la crisis de las ejecuciones hipotecarias, cuando los grandes bancos creyeron que, además de demasiado grandes para quebrar, eran demasiado grandes para hacerse responsables. Estados Unidos ya no puede considerarse la tierra de oportunidades que alguna vez fue. Pero no tenemos por qué resignarnos a esto: todavía no es demasiado tarde para restaurar el sueño americano.
Joseph E. Stiglitz, premio Nobel, es profesor de Economía en la Universidad de Columbia. Su último libro es El precio de la desigualdad: cómo la división actual de la sociedad pone en riesgo nuestro futuro.
© Project Syndicate, 2012

domingo, 13 de mayo de 2012

LA CIUDAD KAFKIANA DE LA JUSTICIA


LA CIUDAD KAFKIANA DE LA JUSTICIA

–– No puede irse, usted está detenido.
––Así parece ––dijo K––. ¿Y por qué? ––preguntó a continuación.
––No estamos autorizados a decírselo. Regrese a su habitación y espere allí. El proceso se acaba de iniciar y usted conocerá todo en el momento oportuno. Me excedo en mis funciones cuando le hablo con tanta amabilidad.
El Proceso de Franz Kafka

Lunes 30 de abril del 2012.19:00 horas .Juzgados de Guardia en los sótanos de la Ciudad de la Justicia de Málaga. Un hombre de 47 años vestido con una sudadera deportiva se acerca a la mesa de una funcionaria. Su nombre es Andrés y está detenido. Va acompañado de un policía nacional de uniforme que no deja que nadie se le acerque.
La funcionaria le explica que debe firmar un papel para poder conseguir salir en libertad. Le expresa de forma clara cuales son las condiciones para su salida. Debe presentarse en los juzgados de Almansa ,provincia de Albacete, a las 10.00 de la mañana del próximo día 2 por algo que ocurrió en el 2006 . Andrés mira desorientado a la funcionaria.
  • Pero yo soy pobre . Yo no tengo dinero. ¿Cómo voy a llegar hasta allí?
  • Nosotros lo ponemos en libertad con la condición que pasado mañana esté usted en los Juzgados de Almansa.
  • ¿Y cómo voy? .Si yo no tengo dinero.
La funcionaria hace un esfuerzo para explicarle que debe estar allí a las 10 de la mañana del día dos de mayo o no podrá ponerlo en libertad. No es un juicio ,es solo una medida de localización.
Andrés mira con sus ojos claros a la funcionaria y tras dudar firma el escrito. Su firma es lenta ,protocolaria. La firma de alguien sin gran destreza a la hora de escribir. El policía que lo acompaña sigue sin relajarse. La funcionaria es consciente del absurdo de su petición pero se limita a cumplir con su trabajo .Mandar a 600 kilómetros a un tipo sin recursos para que lo localicen cuando lo tienen localizado en los juzgados de Málaga.
Andrés ha estado firmando todos los días 1 y 15 de cada mes durante una larga temporada hasta que se consideró innecesario que siguiera haciéndolo al tener la absoluta certeza que estaba localizado. Así mismo, pasa periódicas pruebas forenses en la Ciudad de la Justicia. Unas pruebas experimentales con llamadas por sorpresa que ha puesto en marcha el forense del cinco. La última prueba forense se produjo justo una semana antes, el 23 de abril a las 10 de la mañana. La anterior el 29 de diciembre del 2011. Una fecha tan navideña como propicia a cometer algún error . Está limpio. Andrés ha dado negativo en todos esos controles de droga a los que se le ha sometido.
Cualquiera diría que Andrés está más que localizado. Todo el mundo lo diría salvo la Administración de Justicia.
Andrés no ha sido apresado por estar fugado. Andrés ha sido puesto en busca y captura porque no hay comunicación entre los juzgados ni entre las distintas Consejería de Justicia de las Comunidades Autónomas.
En el año 2012 los juzgados españoles viven de espalda a las nuevas tecnologías y de espalda a nuestra garantista Constitución del 78. Pueden detener a ciudadanos localizados porque cada autonomía tiene su particular y desconectado programa informático. No funcionan a pesar de tener nombres tan sonoros como Lexnet, Cicerone, Atlante, Minerva, Adriano, Avantius...Los juzgados de las distintas Comunidades Autónomas desconocen de las actuaciones de sus vecinos. Al parecer sus programas son incompatibles. Esto lleva a meter preso al Andrés a pesar de estar localizado o a no meter preso a gente que debería estarlo como el pederasta que mató a la niña Mari Luz.
Andrés es un indigente en desamparo familiar que se ha criado en las casas de lata de la Palmilla. Con apenas 10 años lo acogieron en la Misericordia. Cuando salió de allí empezó a cometer pequeños delitos fruto del consumo de estupefacientes que acabaron llevándolo a prisión. Las prisiones de antes eran un auténtico nido de víboras. Ubicadas en los cascos urbanos de las ciudades estaban indefensas ante los lanzamientos que se hacían desde las proximidades. Drogas, cuchillo y hasta pistolas volaban superando con facilidad los muros de la prisión. Cuando ingresabas te metían en un habitáculo con otro centenar de presos y tenías que buscarte la vida. Había que luchar por todo. Había que luchar para que no te quitaran la litera, ni la ropa ,ni las viandas del economato, ni los tenis ,ni la vida. Un tipo inocentón y criado por las monjitas como Andrés tuvo que aprender a sobrevivir y tuvo que aprender , como dice él ,a ser malo aunque no lo fueras.
Desde los juzgados de Málaga se han intentado poner en contacto con los juzgados de Almansa pero nadie coge el teléfono. Como es la tarde previa al festivo del 1 de mayo no hay nadie. Así que no queda más remedio que ir a Almansa si no quiere volver a ser detenido y conducido en un furgón hasta dicho juzgado.
Un amigo de Andrés da un paseo por los alrededores de la Ciudad de la Justicia de Málaga para hacer tiempo mientras lo sueltan. Habla por el móvil con un tal Ramón y le pide que entre en internet para saber cómo demonios llegar a Almansa. Unos minutos antes ha caído un auténtico aguacero. Y allí entre paseo y paseo mira el nombre de las calles. Las calles que circunvalan la Ciudad de la Justicia son la Calle Fiscal Luís Portero( la principal) , la Calle Luigi Pirandello y ...la Calle Franz Kafka.
Andrés sale de los juzgados a las 19.10 .Al tiempo que se acordona las zapatillas pregunta.
  • ¿Y cómo voy a llegar hasta ese sitio si yo no sé dónde está?

    Antonio Villanueva Martín. Bienestar Ciudadano
    Artículo Revista El Observador

jueves, 19 de abril de 2012

EL GILISMO Y LA HOSPITALIDAD COSTASOLEÑA CON LA CORRUPCIÓN

EL GILISMO Y LA HOSPITALIDAD COSTASOLEÑA CON LA CORRUPCIÓN

Artículo. Revista El Observador
Antonio Villanueva Martín

Un buen día a los viajeros les empezó a gustar eso de estar morenitos. Cambiaron Santander, Donosti o Biarritz por la solanera mediterránea.
La costa malagueña volvió a ubicarse en el mapa tras décadas de decadencia por el derrumbe de su industria decimonónica y el descenso de su producción agrícola.
El turismo es un gran invento. Los cambios de hábitos de los turistas junto a la democratización de los medios de transporte provocaron una riqueza que frenó el chorreo de emigrantes. Una riqueza basada en la voluntad humana y en algo tan ajeno a ella como el microclima. No supimos dotarnos de controles y apareció, exuberante, la corrupción.
Una peculiaridad que caracteriza nuestra corrupción política es su procedencia.
Jesús Gil de Burgo de Osma en Soria, el Pantojo de un pueblo de Ávila, La García Marcos y el Román de Salamanca, Roca de Cartagena, el Sandokán de Córdoba...
La corrupción costasoleña es cualquier cosa menos costasoleña.
Nuestro papel fue otro. El de consentidores.
Unos porque consideraban que Marbella no es Andalucía.
Otros por un sentido de la hospitalidad malentendido.
Los más, simplemente porque les gustaban estos impresentables revestidos de Robin Hood con chancletas. Votaban a un sátrapa sabiendo que era un sátrapa.
Las dos frases más escuchadas en boca de un marbellero allá por el año 1991 eran:
1) Jesús Gil roba pero los que había antes también robaban y no hacían nada por la ciudad.
2) Y Jesús Gil ha limpiado de macarras Marbella.
La imagen que se tiene de un macarra, es un tipo con la camisa impúdicamente desabrochada, dándole mamporros a otros más débiles que él y que cuando abre la boca es para soltar inmundicia. Algo así como Jesús Gil y Gil. Pero los costasoleños quizás pensaban que un macarra era otra cosa.
Dos de cada tres votaron al GIL en Marbella en 1991. El tercio restante intentó resistir a la barbarie. La calaña de estos gilistas se deja ver en una anécdota que contaba el combativo y brillante periodista Félix Bayón. Tras querellarse los gilistas contra él por un artículo en el que se mofaba con su afilada pluma de sus apariencias, los estómagos agradecidos de la tele y de la prensa municipal se dedicaron a hacer chistecitos vaticinando una pronta muerte debido a su quebradiza salud. Bayón moriría poco después. Escasamente con cincuenta años. Como al personaje que encarna Charles Laughton en ‘Esta tierra es mía’ no pudieron doblegarlo nunca. No fue el único pero sí único en su resistencia.
El GIL y los gilista fueron ampliando su influencia en municipios de las provincias de Cádiz (Barbate, La Línea o Tarifa) y Málaga (Manilva, Estepona o Ronda). La corrupción del PSOE y los agravios junteros en los albores de la EXPO hicieron el resto. Gracias a los gilistas, el PP se adueñó de la Diputación de Málaga. A cambio los peperos facilitaron el desembarco de Gil en la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol occidental. Con ello, ni el tren del progreso ni el tren de cercanías llegaron nunca a Marbella. No ha sido la última vez que la corrupción es declarada inocente por las urnas.
Dos jueces metidos a políticos, Juan Alberto Belloch y María Teresa Fernández de la Vega, culminaron el desaguisado concediéndole desde el Ministerio felipista de Justicia un indulto a Jesús Gil y Gil para que pudiera presentarse a su segundo mandato y así acabar con todo. Es el único individuo, Jesús Gil, que yo sepa, que ha recibido indultos por delitos comunes en la dictadura franquista y en la democracia. El Estado de Derecho al pairo. Robe usted lo que quiera, si lo pillamos le damos un indulto. Bienvenido a la consentidora Costa del Sol. La Mafia, la criminalidad organizada rusa, los traficantes de armas árabes y los delincuentes británicos residiendo plácidamente al sol de Tangentópolis.
Los desaires a la ciudadanía llegaron a su culminación en televisión cuando la despechada ex-mujer del Pantojo se atrevió a decir en prime time que acumulaba puñados de billetes de dinero negro en las bolsas de basura. Y se quedó tan fresca.
Tuvo que empantanarse Jesús Gil en Ceuta y Melilla cuando aspiraba a gobernar ambas ciudades autónomas para que le parasen los pies. Aznar y Zarrías por fin se asustaron con tanta manga ancha ajena. No fuera a ser que el Tío Gilito cabrease a Marruecos y provocase otra Marcha Verde.
Hasta ese momento una total y absoluta quiebra del ordenamiento jurídico. Los jueces y políticos tuvieron su responsabilidad. Pero, ¿y la nuestra?.
Observo al Pantojo fumando en la puerta de la Ciudad de la Justicia. La gente que entra y sale lo mira con curiosidad. Tengo la sensación que alguno se queda con las ganas de acercarse a él y pedirle un autógrafo. Nadie le dice nada.
He visto en alguna ocasión en la Cafetería Aranda a la García Marcos. Cuando la gente se percata de su presencia, sale un camarero al quite y dice en voz alta que viene cada mañana a desayunar porque trabaja para el Servicio Andaluz de Salud en la Calle Córdoba. Nadie dice nada.
Y es que los malagueños somos tan hospitalarios.

Antonio Villanueva Martín
www.bienestarciudadano.blogspot.com
www.revistaelobservador.com