Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corrupción. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de diciembre de 2014

LOS JUECES PIDEN QUE SE AMPLIE LA PRESCRIPCIÓN DE DELITOS DE CORRUPCIÓN

Los jueces piden que se amplíe la prescripción de delitos de corrupción

Los magistrados opinan que “la democracia española está en una situación muy delicada”

 Valencia 3 DIC 2014 - 12:53 CET
Varios de los magistrados durante la presentación del documento. / JOSÉ JORDÁN
Los 45 jueces decanos españoles han aprobado este miércoles en Valencia una batería de 58 medidas concretas con alcance “estructural, organizativo y de gestión” para mejorar la lucha contra la corrupción.
Los magistrados, que representan a buena parte del colectivo judicial al ser elegidos por sus compañeros, realizan un diagnóstico grave sobre la situación de España. “La democracia española se encuentra hoy en una situación muy delicada a pesar de que el sistema democrático es, no obstante sus imperfecciones, el mejor que hemos sido capaces de desarrollar en favor de la justicia, de la igualdad, de la libertad y de la convivencia”, empieza afirmando el documento. Los jueces creen que se está produciendo un “indiscutible contexto de desconfianza, de alarma sobre el funcionamiento de las instituciones, de sospecha generalizada sobre la gestión de lo público”.

Las propuestas, casi todas muy específicas, incluyen el incremento del número de jueces “hasta alcanzar la media europea de 21 jueces por 100.000 habitantes”, cuando ahora hay 11. Triplicar la partida destinada a la justicia para que pase arepresentar un 3% de los Presupuestos Generales del Estado. Aumentar la “autonomía” económica del Poder Judicial. Ordenar el reparto de competencias; “es preciso aclarar quién toma las decisiones en nuestro ineficaz sistema de gestión de justicia”, en el que ahora interviene el Consejo General del Poder Judicial, el ministerio y las comunidades. Una “modernización informática”, que elimine por ejemplo las incompatibilidades que ahora existen entre los sistemas utilizados en cada autonomía. Y la “agrupación de partidos judiciales y concentración en grandes sedes”.En el documento aprobado en susXXIV jornadas nacionales de jueces decanos que concluyen hoy en Valencia, los magistrados ofrecen al resto de “poderes del Estado” su “colaboración” para mejorar la respuesta al fenómeno y a lo que califican como una “desesperante lentitud de las causas” aportando para ello su “experiencia” en el “primer peldaño judicial”.
La reforma del Código Penal que plantean incluye: ampliar la prescripción de los delitos de corrupción”; introducir el delito de enriquecimiento injusto y el “financiación ilegal de partidos políticos”; elevar las penas para delitos relacionados con la corrupción, “en particular los de tráfico de influencias, la prevaricación y las negociaciones prohibidas a funcionarios públicos”.
Apuestan por rebajar la cantidad a partir de la cual se considera que existe un delito fiscal (hoy son 120.000 euros). Aumentar las penas “para quienes indirectamente amparen, oculten o faciliten la corrupción”, como la “omisión del deber de denunciar”. Contemplar un delito de obstrucción para los casos en que una institución no remita una documentación requerida o lo haga de forma incompleta. Limitar o prohibir la posibilidad de sustituir penas cuando se trate de delitos de corrupción y despenalizar, en cambio, “pequeñas infracciones” que suponen “un desproporcionado esfuerzo” para el sistema.
Los decanos plantean modificar el sistema de selección en el Tribunal de Cuentas o del Tribunal Constitucional
Los decanos plantean finalmente otras medidas, como modificaciones “en el sistema de selección y nombramiento de los miembros del Tribunal de Cuentas, del Consejo General del Poder Judicial e incluso del Tribunal Constitucional”, que opinan que hoy son “excesivamente dependiente de los partidos políticos”. Así como la “eliminación de la posibilidad del nombramiento de magistrados a propuesta de los parlamentos autonómicos”.
Los jueces piden que los refuerzos “en causas especialmente complejas, en particular casos de corrupción”, se adopten “en cuestión de días y no de meses”. Así como la “posibilidad” de que en tales investigaciones “los jueces puedan trabajar en equipo”. Los decanos abren la puerta a que pueda llamarse a “jueces sustitutos para funciones de refuerzos”. Y plantean que el CGPJ tenga “facultad de control sobre el cumplimiento por las comunidades de sus obligaciones de dotar de medios a los juzgados”.
La Ley de Enjuiciamiento Criminal, sometida a múltiples cambios desde su aprobación en el siglo XIX, debe ser, según los jueces, sometida a una “reforma” profunda que reduzca la fase de instrucción “ubicando el peso del proceso penal en el juicio oral y poniendo fin a sumarios interminables”. Y reclaman una “regulación clara” de diligencias de investigación como las intervenciones telefónicas o los registros que proporcionen “seguridad jurídica a los jueces”. La rapidez, continúan, debe alcanzar a los “trámites externos”, como informes periciales o respuesta a oficios por parte de otras instituciones que, afirman, consume “buena parte del tiempo” de los procedimientos.
Los jueces plantean suprimir “el privilegio” que permite a ciertas autoridades declarar por escrito
El documento pide limitar los “recursos contra resoluciones de mero trámite”, que “confieren armas para la dilación procesal absolutamente injustificada”. Y avanzar hacia un modelo en el que los “medios de impugnación” se reserve para el final de la investigación como vía para “revisar la misma”. Plantean introducir “costas o sanciones” para disuadir las acusaciones “temerarias”. Suprimir “el privilegio” que permite a ciertas autoridades declarar por escrito “lo que hace perder toda espontaneidad a tales declaraciones”. Facultar a los fiscales para que valoren “si es conveniente o no iniciar el proceso penal en caso de pequeñas infracciones”. Crear juzgados especializados en delincuencia económica a escala provincial o autonómica. Y acelerar las transcripciones de conversaciones telefónicas y las comisiones rogatorias internacionales.
Los decanos proponen un cambio muy intenso en el tribunal del jurado. Como quitarle la competencia para juzgar a los aforados (como ocurrió con el expresidente valenciano Francisco Camps) y “en general, los delitos relativos a la corrupción”.
Piden una revisión muy profunda del aforamiento, “que genera importantes dilaciones procesales”. Y en ocasiones, afirman, facilitan “la ocultación o destrucción de pruebas” y “obligan al juez de instrucción a circunvalar a la persona aforada y le impiden adoptar medidas limitativas de derechos”, como las intervenciones telefónicas. Consideran “oportuno” que la de la instrucción de las causas de aforados se ocupe el juez ordinario. Y, en todo caso, se reserve el enjuiciamiento a un tribunal de aforados. Solicitan la supresión del suplicatorio en las cámaras legislativas, limitar el alcance del aforamiento a “los delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos”, clarificar la cuestión competencial cuando hay “aforados y no aforados” imputados y vetar el “cambio de juez instructor o tribunal” para el caso de que una persona “deje de estar aforada y viceversa”.
Los indultos, solo cuando “exista informe favorable del tribunal” sentenciador
Los indultos solo deberían concederse, opinan los decanos, cuando “exista informe favorable del tribunal” sentenciador. Y debería dejarse de suspenderse la ejecución de la pena (entrada en prisión, por ejemplo), “en caso de solicitud de indulto” ante lo que consideran un “uso abusivo” de tal posibilidad.
Los jueces piden reforzar la independencia de los fiscales “en caso de que se les atribuya la instrucción” de los procedimientos. Incrementar “los medios personales y materiales de la Fiscalía Anticorrupción”, crear “equipos de auténtica policía judicial con agentes a las órdenes directas de los jueces”. Aumentar la plantilla de la policía judicial y “en general de todos los grupos especiales de probada eficacia dedicados a la investigación de la delincuencia económica y financiera”.
Los decanos plantean que la exigencia de responsabilidad civil se reserve para un proceso paralelo, porque “frecuentemente retrasan exceso la finalización de la instrucción”. Piden que se puedan embargas bienes a “testaferros o colaboradores”, mejorar la formación de los funcionarios dedicados a la investigación patrimonial y mejorar el “cruzado de datos” con organismos como La Agencia Tributaria, el índice notarial, registros, del Banco de España, Seguridad Social y otros.
Consideran necesario los decanos crear “un cuerpo de peritos contables exclusivamente al servicio de los jueces”, mejorar la ley de protección de testigos y poner “expertos en informática a disposición” de los magistrados.

lunes, 1 de diciembre de 2014

SEGÚN EL DIARIO EL PAÍS LA ENDOGAMIA ALCANZA AL 73% DE LOS DOCENTES

La endogamia alcanza al 73% de los docentes

Educación calcula por primera vez el número de profesores que se formaron en el centro en el que están contratados


Campus de la Universidad de Málaga. / JULIÁN ROJAS
Ester Pérez Lorences, de 55 años, catedrática de Fisiología Vegetal de la Universidad de Valencia desde 2007, estaba a punto de comenzar el segundo ejercicio de una oposición en diciembre de 1998 cuando el tribunal solicitó su presencia a puerta cerrada. Tras marearla con que le faltaba un papel, le dijeron: “Esta plaza no te toca; no te presentes”. Pérez Lorences desistió. Ese examen en Valencia era para ella poco más que un ensayo. Lo que quería, 10 años después, era volver a casa, y la Universidad de León había convocado para dos meses más tarde una plaza a la que tenía previsto presentarse. Cuando llegó, no la esperaban. “El presidente me dijo: ‘¿Qué haces aquí?’. No sé la razón pero el puesto estaba adjudicado”. Se lo dieron a su único competidor, Jesús Miguel Álvarez Fernández, el candidato local.
El episodio aún sigue vivo. El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León anuló en 2012 el nombramiento de Álvarez —que recurrió al Constitucional— al considerar que la institución no se había ajustado a los principios de igualdad, mérito y capacidad y obligó a adjudicar el puesto a Pérez Lorences. Hace dos semanas tomó posesión y pidió una excedencia. “Mi vida ha cambiado. No podría volver a León. No creo que el ambiente de trabajo fuera el idóneo. Además, mis hijas han empezado la universidad, mi marido trabaja en Valencia, donde soy catedrática desde hace siete años...”.
“Yo no tenía padrino, solo tenía trabajos”, dice una catedrática que fue rechazada
La historia está salpicada de casosque ilustran que la universidad española se nutre de personas que ha formado evitando muchas veces la competencia que favorece elegir a los mejores, y no siempre con mecanismos limpios. Luis Sanz-Menéndez, investigador del CSIC, ha contabilizado 35 anulaciones de plazas por tribunales superiores de justicia en 20 años. Ocurre muchas más veces de las que llegan a los juzgados, la buena noticia es que ocurre cada vez menos.
EL PAÍS ha tenido acceso a las primeras cifras oficiales sobre el fenómeno de la endogamia. El Ministerio de Educación, que ha declinado participar en este reportaje, calcula que el 73% del cuerpo docente de la universidad pública del curso 2013/14 estudió en el centro en el que está contratado. La estadística provisional cruza el centro en el que trabaja un docente o investigador con aquella donde ha leído la tesis. Lo que no refleja es si, entre un paso y el siguiente, ha hecho carrera en otro campus.
El comité de expertos nombrado por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, para la reforma universitaria, puso las consecuencias de esta práctica negro sobre blanco en un informe que duerme el sueño de los justos desde febrero de 2013. “España no ha tenido un premio Nobel científico desde hace más de un siglo: el único lo obtuvo Santiago Ramón y Cajal en 1906 (...). En el polo opuesto se puede situar al Trinity College, con 32, pese a ser un college entre la treintena que tiene Cambridge (...). El sistema universitario público español tuvo 401 patentes en 2010. (...) Como comparación, un solo profesor del MIT, Robert Langer, tiene 811”.
Estados Unidos atajó estas prácticas hace más de medio siglo 
Las clasificaciones internacionales son reflejo de esta realidad: solo una institución española, la Universidad de Barcelona, ha logrado situarse entre las 200 primeras del mundo en el ránking de Shanghai. “Si no nos exponemos a diferentes formas de pensar la ciencia, es difícil que entren nuevas ideas”, dice Louise McNally, vicerrectora de profesorado de la Universidad Pompeu Fabra (UPF).
Charles W. Elliot, exrector de Harvard (EE UU), vio clara esta relación entre endogamia y baja productividad antes incluso de que lo demostraran los estudios empíricos y en 1909 advirtió de que había que atajarla. Todas las universidades del país se sumaron al debate y decidieron no contratar a sus doctores hasta pasado el tiempo. No hizo falta ley alguna. Para mediados de siglo habían resuelto el problema. La endogamia solo resistía, y muy suavizada, en facultades de leyes y en algunos Estados del sur.
Para el presidente de los rectores “el problema es la falta de movilidad”
El talonario, claro, atrae más fácilmente el talento, y el hecho de que las universidades españolas estén atadas de pies y manos para ofrecer sueldos individualizados —coinciden los expertos— es un lastre. Pero ese es solo uno de los problemas para atajar la endogamia de la Universidad española, muy alejada de Europa en inversión en I+D (casi un punto menos, con un 1,24% del PIB) y que ha visto mermar alrededor del 14% sus presupuestos desde 2010.
“En los sistemas de gobernanza, lo que cuenta hasta para ser jefe de departamento son las lealtades y los votos”, explica Sanz-Menéndez, doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Complutense de Madrid. “La universidad se parece a un juego político, favorece la formación de coaliciones espurias”. El rector se elige entre los miembros del campus para cuatro años mediante elecciones —con voto ponderado— dentro de la comunidad universitaria. “Necesita los votos y busca lealtades. Ha habido intentos para cambiarlo, pero si la universidad dice que no, no hay Gobierno que se atreva”, añade.
El proceso de selección del profesorado se descentralizó en 1983. Hasta entonces, se convocaba una oposición única por área de conocimiento a la que concurría gente de toda España. Los que más puntos sacaban, elegían destino. La decisión de dejarlo en manos de las universidades favoreció sonadas polémicas recogidas por revistas como Nature y Science. En 2001, la Ley Orgánica de Universidades (LOU) volvió a recentralizar el proceso, pero la presión de muchos campus, que boicotearon el sistema, hizo que decayera en 2007.
Mas- Colell: “Se ha demostrado que el talento atrae dinero"
La prestigiosa revista Cronicle of Higher Education recogía ese año el caso de la profesora Victoria López Rodas, que pese a tener 25 años de experiencia docente en destacadas facultades de Veterinaria, haber publicado 58 artículos y tener patentes a su nombre, hoy siete, quedó fuera de la cátedra de Genética en cuatro ocasiones. “En los tribunales quien no tiene padrino no se bautiza y yo no tenía padrinos, simplemente tenía trabajos”, recuerda. “En todo caso, diré que todos los que lograron las plazas tenían méritos suficientes. Eso sí, quizá yo tenía más. Sentí una doble injusticia porque muchas veces quienes te juzgan tienen menos currículum que tú”.
Dice Victoria López Rodas que, afortunadamente, todo ha ido a mejor. Sitúa el punto de inflexión en 2007. Desde entonces, quien acredita es la agencia nacional ANECA, muy cuestionada por los expertos de Wert, y una comisión de la propia universidad —formada por los miembros que fijen los estatutos de cada universidad— decide a quién otorgar las plazas.
Solo unos datos. Según el estudio realizado por Sanz-Menéndez y su colega del CSIC Laura Cruz en 2006, en el 95% de los casos el docente que ganó una plaza ya trabajaba en el centro donde logró un puesto fijo; el 70% no tuvo ningún contrincante. Además, el 69% obtuvo la plaza en la autonomía donde nació.
“El problema no se plantea bien si se habla de endogamia”, dice el presidente de los rectores españoles, Manuel López. “El problema es de falta de movilidad. No existen las condiciones que la favorezcan. Hay que buscar incentivos”. Salvador Barberá, catedrático de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), coincide: “La cuestión se ha agudizado también con la creación de tantas universidades ligadas a cada comunidad autónoma”.
La Universidad de Málaga (UMA) ha sido cuestionada en más de una ocasión por endogámica, la última vez este otoño tras conocerse que en agosto había convocado cinco plazas a las que se presentaron nueve aspirantes, siete de la propia institución. Al concurso para impartir la asignatura de Audiovisual solo se presentó una candidata, casualmente, la vicedecana de la facultad, que se ha hecho con el puesto. “La convocatoria es pública como estipula la ley. Si no hay más candidatos...”, justifica la vicerrectora de Ordenación Académica, María José Blanca. A la plaza de Fisiología Vegetal se presentó también una única persona, empleada ya en la Universidad... “Me parecen exageradas las críticas sobre endogamia”, señala. “Para poder concurrir a estas plazas uno tiene que tener la acreditación de la ANECA, es decir, que son personas con un perfil adecuado para docencia e investigación”.
Los expertos recomiendan a Wert que impida que las universidades contraten a un doctor propio salvo que haya estado en el exterior al menos tres años. Es un asunto polémico. ¿Por qué no hacerlo si es excelente? “Este sistema de no contratar al personal que estás formando y que ya está en ciertas líneas de investigación consolidadas no me parece adecuado”, dice la vicerrectora de la UMA. “E incluso me parece que va contra el principio de igualdad de acceso a la función pública”. Jordi Caballé, catedrático de Economía de la UAB, matiza: “Un jurista podría decir que es inconstitucional. Pero en EE UU, por ejemplo, no está prohibido por ley pero hay un consenso. ¿Qué ocurre aquí? Que muchas veces prefieren el sistema feudal, se encuentran más cómodos porque les exigen menos. Hay que conseguir que cada vez el sistema de provisión de fondos de los departamentos esté condicionado a la productividad. Se darán cuenta de que este sistema no lleva a tener investigadores competentes”.
La propuesta ya ha empezado a calar. Las facultades de Económicas de la UAB y las universidades Pompeu Fabra, Carlos III y Alicante adoptaron hace ya años esta política, convencidos de que la forma de caminar hacia una universidad de excelencia es un sistema de reclutamiento de profesores similar al que emplean en países como EE UU: el tenure track. “El momento clave debería ser la entrada en la universidad y la aceptación social de que siete años más tarde, si no has rendido científicamente, te tienes que ir”, dice Barberá. Lo que hacen estas facultades es lanzar a sus doctores a competir en los mercados de economistas del mundo y reclutar doctores de fuera para sus departamentos.
Algunas iniciativas aisladas han tratado en los últimos años de poner coto al problema de la endogamia. El consejero catalán de Economía y Conocimiento, Andreu Mas-Colell, impulsó en 2001, cuando era titular de Universidades, la Institució Catalana de Recerca i Estudis AvanCats (ICREA) que lo que hace básicamente es buscar talento a través de una convocatoria internacional, atraerlo con dinero público —la Generalitat paga sus sueldos individualizados hasta que se jubilan— y empotrarlo en las universidades y centros de investigación. “La falta de participación externa ha sido una fuente de limitación de la competitividad y nos planteamos qué se podía hacer. Había que inyectar talento en el sistema. Es imposible una universidad de primera si no tiene talento de primera. Además, se ha demostrado cierto que el talento atrae mucho dinero”. ICREA, con un presupuesto anual de alrededor de 23 millones de euros, ha contratado a 307 investigadores de muy diversas especialidades. La Generalitat maneja el cálculo de que por cada millón de euros gastados en ICREA, los investigadores han reportado tres millones.
Pero ICREA, igual que Ikerbasque, la iniciativa hermana promovida por el Gobierno Vasco en 2007, no deja de ser un parche cuya existencia no tendría razón de ser en un sistema universitario más ágil y flexible. “La universidad ha cambiado y mejorado muchísimo en treinta años”, dice Mas-Colell. “Pero si la miras en el contexto europeo, nos lastran vicios históricos y una estructura funcionarial. Las reformas solo necesitan un poco de voluntad política. No hace falta una revolución drástica que lo revuelva todo, basta con cambios, sobre todo en la gobernanza, que hagan que las universidades pasen de ser instituciones muy rígidas a instituciones ágiles. Solo eso ayudaría mucho”.
El Ministerio de Educación no sabe, no contesta.

martes, 11 de noviembre de 2014

QUE EL CONGRESO Y EL SENADO HAGAN PÚBLICO LOS GASTOS DE LOS PARLAMENTARIOS. PETICION DE CHANGE.ORG

Que el Congreso y el Senado hagan públicos los gastos de los parlamentarios

    1.  

    2. Petición creada por
Los viajes a Canarias del actual presidente de Extremadura, José Antonio Monago, cuando ocupaba un escaño como senador han puesto al descubierto los gastos que el Congreso y el Senado pagan a sus parlamentarios por diferentes conceptos, incluidos desplazamientos, alojamiento y manutención. Sin embargo, ambas Cámaras se niegan a facilitar a los ciudadanos el detalle de esos gastos: la cuantía, fecha de realización y sobre todo el motivo, lo que facilita a los parlamentarios utilizar esos gastos para asuntos privados.
Por todo ello, queremos que el Congreso de los Diputados y el Senado pongan a disposición de los ciudadanos a través de Internet el detalle de todos los gastos que los parlamentarios lleven a cabo con cargo a las Cámaras, entre ellos los de viaje, alojamiento y manutención, haciendo constar el motivo de cada uno de ellos.
Para: 
Jesús Posada, Presidente del Congreso de los Diputados 
Pío García-Escudero, Presidente del Senado 
los presidentes del Congreso y del Senado 
Los viajes a Canarias del actual presidente de Extremadura, José Antonio Monago, cuando ocupaba un escaño como senador han puesto al descubierto los gastos que el Congreso y el Senado pagan a sus parlamentarios por diferentes conceptos, incluidos desplazamientos, alojamiento y manutención. Sin embargo, ambas Cámaras se niegan a facilitar a los ciudadanos el detalle de esos gastos: la cuantía, fecha de realización y sobre todo el motivo, lo que facilita a los parlamentarios utilizar esos gastos para asuntos privados.

Por todo ello, queremos que el Congreso de los Diputados y el Senado pongan a disposición de los ciudadanos a través de Internet el detalle de todos los gastos que los parlamentarios lleven a cabo con cargo a las Cámaras, entre ellos los de viaje, alojamiento y manutención, haciendo constar el motivo de cada uno de ellos.
Atentamente, 
[Tu nombre]

domingo, 9 de noviembre de 2014

UN JUEZ CENSURA A HACIENDA POR AMNISTIAR A EVASORES FISCALES DE LA LISTA FALCIANI.INFORMACIÓN DE EL DIARIO EL PAÍS

Un juez censura a Hacienda por amnistiar evasores de la ‘lista Falciani’

El Gobierno del PSOE permitió regularizar a 558 personas y así evitar penas de cárcel


EL REQUERIMIENTO QUE EVITA PENAS. En lugar de abrir inspección, Hacienda envió este requerimiento de pago a los evasores de la 'lista Falciani'. Gracias a ello pudieron regularizar y se libraron de la condena por delito fiscal.
Si hubieran actuado los inspectores, muchos de ellos habrían tenido que afrontar penas de prisión. Pero el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero decidió cobrar en lugar de castigar. El anterior ejecutivo, al encontrarse en 2010 con los nombres de los 659 grandes defraudadores de la lista Falciani decidió no abrirles una inspección fiscal —el proceso habitual al encontrarse pruebas de fraude— y dar a su inmensa mayoría un plazo para que pagaran sus deudas. El resultado es que, gran parte de los defraudadores sospechosos de haber cometido un delito fiscal al haber ocultado millones de euros en el HSBC de Ginebra fueron automáticamente absueltos tras regularizar su situación. Esa amnistía encubierta ha s

Protesta de los inspectores, querella de los técnicos

Hervé Falciani. / BERNARDO PÉREZ
La oportunidad de regularizar evitando una sanción penal dada por el Gobierno a los defraudadores de la lista Falciani provocó airadas protestas del cuerpo de inspectores de Hacienda y de los técnicos de la Agencia Tributaria que consideraron la decisión del Ejecutivo una “amnistía encubierta” y un “escandaloso trato de favor”.
Al conocerse el proceder ante los defraudadores del HSBC, la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda (IHE) lo calificó de “escandaloso, injusto y probablemente ineficaz”. Los inspectores afirmaron que esa segunda oportunidad era un “escandaloso privilegio” para esos evasores. “A los demás contribuyentes no se les dan oportunidades adicionales de regularización, y se les impone el sistema sancionador administrativo o penal, con todo el peso de la ley”, afirmó la organización. Para IHE, la actuación de Hacienda se asemejaba a una “amnistía fiscal” porque a los defraudadores “se les permiten regularizaciones, incluso parciales, y se les pone sobre aviso de la información de que dispone la administración tributaria”.
Más drástico aún fue el sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), que en febrero de 2013 presentó una querella por prevaricación contra Juan Manuel López Carbajo (exdirector de la agencia), María Dolores Bustamante (exdirectora del departamento de Gestión Tributaria de ese órgano) y Carlos Cervantes (exdirector del departamento de Inspección).
Gestha les acusa de “dejar impunes los presuntos delitos contra la Hacienda Pública que los defraudadores [de la lista Falciani] hubieran podido cometer, impidiendo con su conducta que tales infracciones pudieran ser algún día penadas”, según el texto de la querella. “Los querellados promovieron una actuación contraria a la que tenían encomendada de forma expresa, que no era otra que iniciar una inspección fiscal y remitir los expedientes al Ministerio Fiscal o a la autoridad judicial”, añade el escrito.
La querella fue archivada por el juzgado de Madrid al que correspondió, pero la decisión fue recurrida a la Audiencia Provincial. Tres de sus magistrados tienen previsto reexaminar el caso el próximo enero.
ido censurada ahora por un juez de Barcelona que considera que esa decisión tuvo un “dudoso soporte jurídico” y dejó sin castigo “la conducta defraudatoria de las rentas más altas”.
El titular del Juzgado de lo Penal 20 de Barcelona, José Alberto Coloma, hace esas consideraciones en la sentencia por la que condenó a tres meses de prisión y 34.448 euros de multa al empresario de logística y transporte marítimo Rogelio Mestre. El acusado basó su defensa en que, a diferencia de a otros defraudadores de la lista, Hacienda no le había hecho llegar el requerimiento de pago. El empresario aseguraba que, de haberlo recibido, hubiera satisfecho su deuda y habría evitado el proceso y la condena por un delito contra la Hacienda Pública.
El magistrado rechazó el argumento de Mestre al afirmar que el propio HSBC, al conocer que Falciani había filtrado los datos de 130.000 cuentras, le había avisado que la suya estaba entre estas. Pero al hacerlo, el juez aprovechó para cargar contra la polémica decisión de Hacienda. Según la sentencia, tras recibir la lista Falciani de las autoridades francesas, “nada impedía legalmente a la administración tributaria iniciar una inspección en cualquier momento”, algo que, asegura el juez, era además “su deber”.
La decisión de permitir a estos grandes defraudadores regularizar sin condena “obedecía a una decisión de política fiscal de dudoso soporte jurídico ya que solo por ley podían haberse excluido responsabilidades tributarias”, mantiene el magistrado. La resolución sostiene, además, que dicha decisión política adoptada por el Gobierno socialista se tomó “en contra del principio de capacidad económica” de los presuntos evasores y que, con su aplicación, se dejó de sancionar “la conducta defraudatoria de las rentas más altas”.
El procedimiento seguido por Hacienda, que ahora censura el juez, se recoge en el Reglamento General de Gestión e Inspección Tributaria. Está previsto para casos en los que Hacienda no tiene constancia de datos concretos que le permitan abrir un expediente de inspección, según inspectores consultados por este periódico. Su uso habitual es el de reclamar declaraciones a personas obligadas a presentarlas que, por descuido o desconocimiento, no lo han hecho. En el caso de la lista Falciani, Hacienda justificó su uso por las dudas sobre la validez de la información facilitada por el exinformático del HSBC y la posibilidad de que los jueces consideraran que tenía un origen ilícito al haber sido sustraída. Otra de las razones que dio fue la necesidad de interrumpir el plazo de prescripción de las deudas de los defraudadores, algo que también podría haberse conseguido abriéndoles inspección.
De los 659 nombres de la lista, Hacienda consiguió enviar el requerimiento que les permitía regularizar a 558, según declaró el ex secretario de Estado de Hacienda Carlos Ocaña en una comparecencia en el Congreso de los Diputados el 26 de octubre de 2010. Las deudas de los restantes evasores (101) prescribieron. De todos los notificados, 306 se acogieron a la segunda oportunidad que les daba la Agencia Tributaria y presentaron declaraciones complementarias a las que se les impuso un recargo. Pero al final, Hacienda abrió inspección a 545 de los nombres de la lista (el 97% del total): a los que no atendieron el requerimiento y a los que dieron explicaciones que no se consideraron satisfactorias. El hecho de que prácticamente a todos se les acabara abriendo una inspección indica la ineficacia del supuesto trato de favor concedido a estos presuntos defraudadores. En cualquier caso, la mayoría evitó la condena por delito fiscal al considerarse sus deudas regularizadas.
Entre las personas que se beneficiaron de esa decisión gubernamental se encontraba el banquero ya fallecido Emilio Botín, así como su hija Ana Patricia, actual presidenta del Santander, y otros diez miembros de su familia. Anticorrupción presentó denuncia contra ellos en la Audiencia Nacional, pero el caso se archivó después de que Hacienda comprobara que habían abonado los cerca de 200 millones que debían.
investigacion@elpais.es

sábado, 1 de noviembre de 2014

Y ESPERANZA AGUIRRE SIN ENTERARSE DE LAS ANDANZAS DE FRANCISCO GRANADOS.NUEVAS MAMANDURRIAS DE LA LIDERESA

El “paleto” de Valdemoro que abrió sucursal en Suiza

Hijo de un agricultor, Francisco Granados, inició su carrera política en su pueblo e hizo negocios con tres amigos de Nuevas Generaciones. Ahora lidera una trama corrupta


Francisco Granados montando a caballo, una de sus grandes aficiones.
A Francisco Granados Lerena, 50 años, le gustaba ejercer de hombre del pueblo, de político apegado a sus raíces, en este caso su pueblo, Valdemoro, donde fue concejal y luego alcalde, donde comenzó su carrera política pero también donde consolidó su amistad con algunos compañeros de colegio, presuntos compañeros de viaje en sus trayectos más oscuros, algunos de los cuales le han llevado a la cárcel. El apego a su pueblo podía ser sentimental, pero también mercantil: en Valdemoro estaba su centro de operaciones.
A veces se definía a sí mismo como un paleto llegado a Madrid a triunfar en política, como quien nada tiene que ocultar y como quien tiene su regreso a casa asegurado. Es hijo de agricultor venido a más, con capacidad para disponer de cosechadoras y pagar una buena educación a su hijo. Estudió Económicas en la Universidad Complutense, e ingresó pronto en la entidad bancaria francesa, Societé Generale, donde se ocupó del análisis de productos eléctricos y energéticos. Él mismo ha divulgado que fue considerado como el mejor analista europeo en activos eléctricos durante un par de años, dato que no ha podido ser verificado. Sus años como analista financiero le obligaron a vivir en Japón, Francia y a pasar algunas temporadas en países latinomaericanos. De su trayectoria bursátil vienen sus primeras explicaciones acerca de su patrimonio inmobiliario. Granados ha declarado que ganó bastante dinero en aquellos tiempos y ese fue su argumento para justificar en 2009 en un par de folios enviados a la Asamblea de Madrid que disponía de un piso de 110 metros cuadrados, un ático dúplex de 164 metros y y adosado de 143 metros, todos ellos valorados en 801.760 euros. La política no le había enriquecido, según sus propias palabras. Todos estos inmuebles estaban situados en Valdemoro.

Le gustaba ejercer de hombre del pueblo, de político apegado a sus raíces, a Valdemoro
Con 23 años ya era militante del PP y candidato a la alcaldía. De sus años en la oposición no hay especiales noticias, salvo que su gran amigo David Marjaliza, su compañero de clase y luego constructor de confianza, era el líder del Partido Independiente de Valdemoro. En las elecciones municipales de 1995, Marjaliza sumó 494 votos y no obtuvo concejal, pero hay quien piensa que impidió que Granados obtuviera la mayoría absoluta entonces. Lo consiguió cuatro años después, como uno de los tres alcaldes que rompió la hegemonía socialista en el sur del Madrid, el conocido como cinturón rojo, junto a Joaquín Vilumbrales (Alcorcón) y Fernando Vergara (Ciempozuelos). Granados cumplía los 35 años como alcalde y comenzaba así la parte más notable de su carrera política.
Repite mayoría absoluta en las elecciones de 2003, a partir de donde da el gran salto porque Esperanza Aguirre le confía un puesto. Inicialmente iba a ser consejero de Medio Ambiente pero finalmente le encargó Transportes porque necesitaba alguien de confianza debido a la gran cantidad de dinero que estaba en juego por la ampliación del Metro. Aquellas elecciones serán difícilmente olvidadas porque Aguirre obtuvo la presidencia por la deserción de dos diputados del PSOE, Tamayo y Saéz, en el episodio conocido como El Tamayazo. Aguirre no ha explicado todavía cuáles eran las condiciones que vio en este alcalde para confiarle una misión tan especial como era la de presidir la comisión de investigación que se abrió para analizar el caso, comisión que no terminó aclarando si hubo algo turbio en la decisión de los diputados que le dieron la presidencia, lejos de las luchas internas seculares entre los socialistas madrileños.
La comisión hizo famoso a Granados y le destapó como un político simpático, muy accesible a la prensa, en apariencia conciliador. Granados era un hombre eternamente sonriente, tanto es así que se le consideraba la sonrisa del Gobierno Aguirre.

A veces se definía a sí mismo como un paleto llegado a Madrid a triunfar en política, como quien nada tiene que ocultar 
Aunque él nunca dejaba de hacer mención a sus orígenes de pueblo, su trayectoria profesional y personal parecía ir por otro lado. Su mujer, Mari Nieves Alarcón Castellanos, es también economista y se ha dedicado fundamentalmente a la docencia. Fue profesora de Economía Política en el centro universitario Villanueva y tiene una larga trayectoria como experta en conciliación laboral e igualdad de género. Sin embargo, en abril de 2008 obtuvo un puesto como consejera en la sociedad Caja de Madrid Pensiones S.L., cargo que ocupó hasta septiembre de 2014, es decir hace un mes, según ella misma reconoce en su perfil de Linkedin. Granados nunca quiso explicar cuáles eran las razones por las que su mujer había obtenido dicho cargo. El matrimonio tiene dos hijas, de 18 y 15 años.
El patrimonio conyugal motivó una agria polémica en varias ocasiones. Una fue el 22 de octubre de 2006 cuando se produjo un extraño suceso: el vehículo de su mujer, un Mini Cooper descapotable, sufrió un incendio en el garaje del dúplex en el que vivían. Resultado de ese incidente, se hizo público que el vehículo no era propiedad de Mari Nieves Alarcón sino que estaba a nombre de una empresa del constructor Ramiro Cid, también detenido en la Operación Púnica junto a Granados.
Cid es uno de los grandes amigos de Granados como David Marjaliza, hijo de otro constructor de Valdemoro que fue expulsado de Nuevas Generaciones a finales de los noventa por supuestas “prácticas ilegales”, según fuentes del PP. Él es ahora una de las presuntas piedras angulares sobre las que gravita la Operación Púnica. Marjaliza y Granados llegaron a acumular en Suiza, al menos, unos 5,8 millones de euros. Cada uno tenía sus propias cuentas, si bien las autoridades helvéticas advirtieron transferencias entre ambas y operaciones comunes, lo que levantó sospechas. Este es el origen de la Operación Púnica, ya que, con esa información bancaria, la Fiscalía Anticorrupción comenzó a investigar la procedencia de esos millones.


Granados ajusta una pulsera a Esperanza Aguirre, durante un almuerzo. / KIKE PARRA
La estrecha relación de Marjaliza con el exconsejero quedó al descubierto cuando el diario Público destapó que la mujer de Granados supervisaba las obras de una casa de 1.000 metros cuadrados, edificada sobre seis parcelas y registrada a nombre de Vías y Obras S.L. en Valdemoro. El exconsejero explicó a la prensa que el matrimonio había pensado en algún momento comprar dicho inmueble (valorado entonces en más de un millón de euros) y que las visitas de su mujer se debían a que le gustaba el interiorismo. Para entonces, año 2009, Granados era el consejero de Justicia, Interior y Presidencia y estaba considerado como el número dos de Esperanza Aguirre.
Si Granados fue realmente el número dos o el número tres de Aguirre solo lo sabe la propia Aguirre. Durante su gestión como presidenta de la Comunidad, Granados ocupó puestos de la máxima confianza. A su labor como consejero de Transportes, le siguió las carteras de Interior, Justicia y Presidencia. Aguirre mantuvo una calculada ambigüedad entre sus dos delfines, Francisco Granados e Ignacio González, actual presidente. Granados era el simpático hombre del pueblo y González el gestor serio y poco accesible. De hecho, González, estando ante un grupo de periodistas una vez conocida la detención de Granados, llegó a hacerles una pregunta con cierto aroma de reproche: “¿Qué os daba que os ganó a todos?”.
Aguirre fomentaba la rivalidad entre González y Granados. En los momentos de crisis los reunía en su antedespacho de Sol. Una tarde preparó con ellos una importante reunión que iba a tener con Mariano Rajoy en Génova. La presidenta ensayó con González en el papel de Rajoy malo y luego con Granados en el papel de Rajoy bueno y receptivo a sus propuestas.
Granados era muy abierto con la prensa, un asiduo a todas las tertulias de cualquier televisión. Le gustaba la fama. A los periodistas comentaba su preocupación por mantenerse siempre a dieta y por no poder ir al gimnasio por falta de tiempo, confiaba su gusto por los relojes de marca, enseñaba las pulseras que elaboraban sus hijas, algunas con la bandera española, su afición por el fútbol, su dotes como jugador de mus, su pasión por el Atlético de Madrid, por montar a caballo en su finca de Valdemoro y por la caza menor. Luego se supo que posiblemente le gustaba más la caza mayor. Entre copas, chistes y algún que otro puro, Granados ganaba popularidad y deslizaba algunas confidencias sobre el partido y la Comunidad de Madrid. Su teléfono estaba siempre disponible para cualquier periodista.
Siendo consejero de Interior surgió uno de los episodios más oscuros, todavía no suficientemente aclarado, de los Gobiernos de Aguirre en la Comunidad de Madrid. Un caso de espionaje de altos cargos, en los que intervenían antiguos agentes de la policía y de la Guardia Civil. No debe quedar al margen que uno de los principales cuarteles de la Guardia Civil en Madrid está precisamente en Valdemoro y que también son conocidas sus amistades con miembros del Instituto Armado. Granados, incluso presume de llevar siempre un llavero de la Benemérita. De hecho, un agente de la UCO ha sido expedientado por darle presuntamente un chivatazo a Granados en el transcurso de la Operación Púnica que le ha llevado a la cárcel. Ignacio González siempre ha mantenido que fue Francisco Granados quien organizó una trama para espiarle. El caso llegó al juzgado de Instrucción número 5 de Madrid que lo archivó al entender la magistrada Carmen Valcarce que no había pruebas suficientes, aunque la Audiencia Provincial de Madrid le ha obligado a reabrirlo.
El caso de los espías marcó el inicio del fin de Granados. Apartado del Gobierno, trabajó como secretario general del PP de Madrid y ocupó un escaño como senador. En febrero de 2014 trascendió que tenía una cuenta en Suiza. Esta vez se defendió con un comunicado. “Como consecuencia de mi actividad profesional en la banca de inversiones anterior a mi entrada en política, sí tuve abierta una cuenta a mi nombre en Suiza desde 1996 y que procedí a cancelar en 2000”. Y añadía: “Todos mis ingresos y patrimonio están declarados ante la Hacienda Pública española, y publicados en la página web del Senado de acuerdo con la legislación vigente. Durante mis años de actividad política no he mantenido ninguna cuenta abierta en el extranjero”.
El pasado lunes nació la Operación Púnica ante la opinión pública, que destapaba una red de tráfico de influencias que actuaba como “conseguidores” para terceras empresas a cambio de comisiones. Y Granados es el eje de la trama, la persona que supuestamente “engrasaba el funcionamiento de la red mediante sus contactos políticos”. como dice el auto. Su carrera política había terminado hace tiempo, pero no su influencia. Y en una de sus últimas apariciones televisivas llegó a decir: “Si me buscan, me van a encontrar”.