domingo, 12 de octubre de 2014

ESPERANZA AGUIRRE Y CAJAMADRID/BANKIA.NUEVAS MAMANDURRIAS DE LA LIDERESA.


Dimite el 'hijoputa' de Aguirre por el escándalo de las tarjetas 'b' de Caja Madrid

Fernando Serrano, que gastó 78.500 euros, abandonó en 2010 la presidencia de la Comisión de Control de la entidad. "Hemos tenido la suerte de poder darle un puesto a IU y quitárselo al 'hijoputa'", dijo entonces la 'lideresa'

EUROPA PRESS Madrid 06/10/2014 12:48 Actualizado: 06/10/2014 13:12EmailMeneameTwitterTuentiFacebook
El ex presidente de la Comisión de Control de Caja Madrid Fernando Serrano. EFE

El ex presidente de la Comisión de Control de Caja Madrid Fernando Serrano. EFE

El vocal del Tribunal Económico-Administrativo Municipal de Madrid (TEAMM) Fernando Serrano Antón ha presentado su dimisión a consecuencia del informe de Bankia que revela que gastó 78.500 euros con la tarjeta "opaca" que tenía de Caja Madrid.
Fuentes del Ayuntamiento de Madrid han informado hoy a Efe de que Serrano Antón presentó su dimisión el pasado viernes, día 3, a través de una notificación en el Registro del Ayuntamiento de Madrid al depender orgánicamente el TEAMM del Pleno del Ayuntamiento, y ha solicitado su reingreso como profesor en la universidad.

El 'Hijoputa' de Aguirre

Serrano ocupaba este puesto en el este órgano especializado en el conocimiento y resolución de las reclamaciones económico-administrativas sobre actos tributarios y demás ingresos de derecho público de competencia del Ayuntamiento y de las entidades de derecho público vinculadas o dependientes del mismo. Ese fue destino tras ser elperdedor de la batalla entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón por su influencia en la presidencia de Caja Madrid.
"Yo creo que hemos tenido una inmensa suerte de poder darle un puesto a IU quitándoselo al hijo de puta" (escucha el audio), se le escuchó a Aguirre en 2010 gracias a un micrófono abierto durante un acto público, después de que Serrano abandonara la presidencia de la Comisión de Control de la entidad.

Novena dimisión 


Con la dimisión de Serrano Antón son ya nueve las personas que han dejado sus puestos de responsabilidad después de hacerse público que 86 directivos de Caja Madrid gastaron 15,25 millones de euros entre 1999 y 2012 con tarjetas de crédito "opacas", según los documentos de la Fiscalía Anticorrupción.
Se trata del jefe de gabinete de la secretaría de Estado de Hacienda, José María Buenaventura; el ya ex secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez; el socialista Ángel Gómez del Pulgar, el miembro de la Ejecutiva Confederal de CCOO Rodolfo Benito, y el que era gerente de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) de la localidad madrileña de Boadilla del Monte José Rodríguez.
Dimitió además la presidenta de la Fundación Caja Madrid, Carmen Cafranga, que presuntamente gastó 175.200 euros, y fue destituido el ex director general de Economía de la Comunidad de Madrid, Pablo Abejas, que cargó 246.700 euros.

DINERO SIN LÍMITES A CAMBIO DE LA SUMISIÓN DE LOS CONSEJEROS.ARTÍCULO DE EL PAÍS

Dinero sin límite a cambio de la sumisión de los consejeros

Blesa utilizó las tarjetas y altas remuneraciones para gobernar Caja Madrid sin críticas

     
Sede de Bankia en Plaza Castilla de Madrid. © Carlos Rosillo. / CARLOS ROSILLO
Los economistas dicen que no se puede explicar la marcha de una empresa sin analizar los incentivos de sus directivos y consejeros. En el caso de Caja Madrid y de Bankia, parece claro que eran perversos porque todo el puente de mando estaba controlado gracias a generosas tarjetas opacas, elevados salarios para los directivos, buenas dietas para los consejeros y amplios créditos a bajos precios. Algunos se compraron una vivienda con tipos de entre el 1,5% y el 4%, y luego la amueblaron con cargo a la tarjeta black.
El antecesor de Miguel Blesa en la presidencia de Caja Madrid, Jaime Terceiro, estableció que el máximo que podía recibir un consejero era 26.000 euros. Blesa permitió que los ingresos de su vicepresidente, José Antonio Moral Santín (por la participación en la caja y en empresas de la corporación) alcanzara los 526.000 euros, es decir, veinte veces más.
Otros estaban en cantidades más pequeñas, 67.000 euros Estanislao Rodríguez-Ponga, pero que se convierten en altos salarios si se suma lo que disponía con la tarjeta opaca. Pero el descontrol empezó por el propio salario de Blesa, alrededor de 3,5 millones, que supone 18 veces más que el de su antecesor Terceiro.
Blesa subía el límite de gasto de las tarjetas si los consejeros eran más cercanos
Pero este chorreo de dinero no era a cambio de nada. El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, entregaba tarjetas (que tenía diferentes límites en función de la cercanía que tuviera con el consejero o directivo), para dirigir la entidad con placidez. Es decir, Blesa empleaba el dinero de la entidad financiera para contentar a sus directivos y convertirles en vigilantes acríticos de su gestión. Tras recibir tanto dinero es difícil llevar la contraria al presidente, aunque tampoco otros consejos de empresas españolas se caracterizan por vivir enconados debates. Así, Blesa llegó a repartir 15,5 millones entre 2003 y 2012 entre consejeros y altos directivos.
Tras el escándalo surgido al conocerse que casi todo el dinero sirvió para lujosos gastos personales, ayer, el ministro de Economía, Luis de Guindos, recalcó que esas prácticas desaparecieron “cuando la entidad se nacionaliza” y que los nuevos gestores de Bankia tenían la instrucción de remitir todas las prácticas irregulares que detectaran. “Hay que recuperar todas las cantidades al respecto”, recalcó el ministro en Washington, tras participar en la reunión del G-20. Así, recordó que hay otra veintena de casos en Catalunya Banc y 28 en Novagalicia Banco pedientes, informa Amanda Mars  desde Washington.
Para entender cómo se llegó a vivir esta situación en Caja Madrid hay que recordar que desde mediados de los noventa fue un coloso financiero que tuvo ocho millones de ahorradores y más de 200.000 millones de euros de activos; era la segunda caja de España y llegó a ganar 2.800 millones en un solo año. Nadaba en la abundancia. No repartía dividendos porque carecía de accionistas pero entregaba parte de su beneficio para la Obra Social que llegaba a casi todos los pueblos de Madrid y algunas capitales donde estaba instalada.
Además de repartir visas, se elevaron las dietas de consejo y los salarios
Caja Madrid financiaba proyectos, algunos ruinosos y reclamados por las Administraciones madrileñas, como el Parque Warner. La entidad subvencionaba generosamente cada año a las fundaciones del PP, PSOE e IU y concedía créditos a los partidos en apuros cuyos representantes se sentaban en el consejo. Funcionaba como un banco más, aunque su consejo de administración era como un parlamento reducido.
Las batallas por el poder dentro de Caja Madrid han sido intensas desde antiguo. En 1996, Blesa accedió a la presidencia con un extraño pacto con Izquierda Unida y Comisiones Obreras. Un extraño matrimonio que está en el origen de la génesis del escándalo de las tarjetas. En 2009 llegó una batalla política por el poder en la caja, iniciada por Esperanza Aguirre, mientras nadie gestionaba Caja Madrid, que se hundía con una morosidad creciente mientras crecía la crisis financiera. Aquella crisis se vivió con un crecimiento de las retribuciones, la última fiesta de un Titanic que se hundía sin que nadie exigiera responsabilidades al presidente. Estaban más pendientes de sus visas opacas y cuando se dieron cuenta la caja había desaparecido.

FACTURACIÓN DE LAS TARJETAS BLACK DE CAJA MADRID/BANKIA. GRÁFICO DE EL MUNDO


IDÍGORAS Y PACHI. VIÑETA EN EL DIARIO EL MUNDO SOBRE EL ESCÁNDALO DE LAS TARJETAS BLACK DE CAJA MADRID/BANKIA


LOS DIEZ QUE MÁS GASTARON CON LAS TARJETAS OPACAS DE CAJA MADRID. ESTUDIO DEL DIARIO EL PAÍS

Los diez que más dinero gastaron con la ‘black’

Desglose de los privilegiados que dilapidaron más de cuatro millones de euros en Caja Madrid


http://politica.elpais.com/politica/2014/10/11/actualidad/1413052834_552676.html

ILDEFONSO SÁNCHEZ BARCOJ. 574.000 euros.
El director general financiero era un veterano que llevaba 34 años en la caja, en donde su mujer también era directiva. Ascendió con Jaime Terceiro, se consolidó con Blesa y llegó al límite con Rato. Está imputado por ser supuestamente el organizador de la trama: retiró unos 180.000 euros de los cajeros y se gastó en la Nochevieja de 2009 16.291 euros. Solo en El Corte Inglés se gastó 100.000 euros, al margen de juguetes, fruta, entradas de cine, hoteles de lujo, compras en Loewe. Su sueldo era de 2,43 millones.
El vicepresidente de la entidad asegura que ganó ese dinero tras “una gran dedicación a la entidad”, según ha declarado. El representante de Izquierda Unida ingresaba 526.000 euros como consejero de Caja Madrid y otras empresas participadas y sacó de los cajeros 366.350 euros. Tiene registradas 389 comidas en restaurantes, alguna de ellas en el exclusivo Zalacaín.
RICARDO MORADO. 448.300 euros.
El que fuera responsable de Sistemas y organización de Caja Madrid (ahora trabaja en el Santander), un experto en informática no quiso dejar rastro de sus gastos, quizá consciente de lo fácil que es rastrear los apuntes de las tarjetas. Morado extrajo 396.000 euros en efectivo, sin declarar, y era un buen cliente de El Corte Inglés, además de aficionado al esquí en Sierra Nevada y a los buenos restaurantes. Ganaba 1,55 millones.
MIGUEL BLESA. 436.700 euros.
El presidente de Caja Madrid desde 1996 a 2010 no parecía tener suficiente con los 3,5 millones de euros que ganó al final de su mandato y se pagó las mejores vacaciones de máximo lujo a cuenta de la tarjeta opaca. Safaris en África, más de 10.000 euros en vino, balnearios de lujo, hoteles de cinco estrellas superior, los mejores restaurantes de Madrid y Marbella, 82.000 euros en efectivo, y detalles chuscos como compra de ordenadores por 4.000 euros uno de los últimos días antes de abandonar Caja Madrid, que después necesitó 22.424 millones de los contribuyentes.
MATÍAS AMAT. 431.000.
Era el número tres de la entidad, muy cercano a Blesa, que le recompensó con un salario de 2,43 millones. Director general de Caja Madrid, procedente de Citibank, tenía gustos refinados, como demostró al protagonizar el mayor gasto de una sola vez de los 82 implicados en la lista de las tarjetas opacas: se gastó 15.000 euros en un establecimiento de muebles y antigüedades. También se gastó unos 10.000 euros en una joyería con un solo cargo, y acudió en bastantes ocasiones a Loewe, Hermés, Tiffany & Co para importantes compras.
RAMÓN FERRAZ. 397.900 euros.
Fue uno de los fichajes estrella de Miguel Blesa. Ramón Ferraz Ricarte, licenciado en Económicas y Empresariales, inspector de Finanzas del Estado en excedencia y censor jurado de cuentas, se incorporó a Caja Madrid en 1996, fue un hombre de máxima confianza de Blesa y asumió la dirección general de banca comercial. Realizó algún viaje de 6.000 euros, compras en Loewe, hoteles de cinco estrellas, joyas, paradores y una compra en El Corte Inglés por 6.000. Pero sobre todo Ferraz sacó efectivo de los cajeros en grandes cantidades: 220.000 euros. Ganaba 1,49 millones.
MARIANO PÉREZ CLAVER. 379.500 euros.
Licenciado en Económicas por la Universidad de Sevilla, trabajó para Induban, el banco industrial del Banco de Vizcaya, en el Zaragozano y en 1992 pasó a Caja Madrid, presidida entonces por Jaime Terceiro. Con Blesa se afianzó y llevó la dirección financiera. De la Corporación pasó a presidir SOS Cuétara, luego convertida en Deoleo, para pasar más tarde a la cúpula de NH Hoteles. Tiene compras de 6.000 euros en tiendas de alfombras, compras de muebles de varios miles de euros, así como gastos de 1.653 euros en comercios de confección textil. Su salario ascendía a 1,24 millones y sacó de los cajeros 69.000 euros. Restaurantes, viajes de más 9.000 euros a Milán, (y numerosos otras visitas a esta ciudad), armas por más de 5.000 euros, facturas del dentista y buenos hoteles completan su lista de gastos.
ENRIQUE DE LA TORRE. 320.700 euros.
Enrique de la Torre, secretario general del consejo de administración, es el origen de todo este escándalo. Según aseguran en Bankia, fue la lectura de su correo (publicado entre los correos de Blesa) cuando habló de “tarjetas black a efectos fiscales de los consejeros” lo que disparó la investigación. Muchos consejeros dicen que era el encargado de repartir las tarjetas y de dar las instrucciones: gastar en lo que queráis, siempre que no os paséis del límite establecido, y no hace falta traer justificantes. Quizá convencido de que las tarjetas eran opacas no dudó en sacar de los cajeros unos 224.000 euros, un dinero que no dejaba rastro fiscal. Su último salario conocido era de 2,41 millones.
JUAN ASTORQUI. 293.000 euros.
El responsable de comunicación de Caja Madrid era una persona muy cercana al presidente. Aficionado al mar, realizó grandes gastos con empresas náuticas, sobre todo en una situada en Estepona, donde llegó a gastar más de 11.000 euros. Los artículos de lujo, como compras en Yves Saint Laurent, representan algunos de los cargos, así como gasolineras, autopistas, compras de flores y plantas por 3.630 euros, así como la extracción de cajeros por 52.600 euros. Su último salario era de 800.000 euros.
MERCEDES DE LA MERCED. 287.900 euros.
La difunta consejera del Partido Popular realizó 1.618 apuntes en su cuenta entre 2003 y 2011. Tiene comidas en muchos restaurantes madrileños, entre los que destaca Zalacaín, por 265 euros, pero donde más gasto realizó fue en ropa, con facturas por valor de 37.000 euros; más de 9.000 en joyas, peluquerías y 2.346 euros en peleterías. En hoteles y viajes gastó también buena parte de este dinero.


jueves, 11 de septiembre de 2014

CAPÍTULO 68 DE RAYUELA EN LA VOZ DE JULIO CORTÁZAR



Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias.

viernes, 4 de abril de 2014

ATESTADO POLICIAL DE ESPERANZA AGUIRRE

LAS NUEVAS MAMANDURRÍAS DE ESPERANZA AGUIRRE:USTED NO SABE CON QUIEN ESTÁ HABLANDO. LA HUÍDA DE LOS AGENTES SEGÚN EL DIARIO EL MUNDO

http://www.elmundo.es/madrid/2014/04/04/533e527f22601de51b8b456a.html
SUCESO Cronología de los hechos

La 'tocata y fuga' de Aguirre, paso a paso

La ex presidenta de la Comunidad de Madrid y 'lideresa' de los 'populares' madrileños protagonizó este jueves lo que se puede llamar la noticia del día. Infracción, posterior huida y atropello de la moto de un Agente de Movilidad. Así fue paso a paso la fuga de Aguirre.


Eran las 16.00 horas de este jueves cuando la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, estacionaba su Toyota Verso blanco en el carril bus Bao de la Gran Vía madrileña, a la altura de la Plaza de Callao, para sacar dinero de un cajero. Un estacionamiento en una zona no permitida para tal fin y que, según la ley, está sancionado hasta con 200 euros de multa si te pillan.
Aguirre no pensó en la multa. Se paró, puso el freno de mano, encendió las luces de emergencia y se bajo de su vehículo para realizar su transacción que, según la ex presidenta, sólo le llevó un minuto. Cuando volvió a su vehículo se encontró con dos agentes de movilidad que debido a la infracción de la presidenta del PP de Madrid preparaban la sanción correspondiente. Aguirre se acercó, pidió disculpas y, siempre según su versión, después de 15 minutos esperando decidió 'escapar'.

Sanción, atropello y huida

Según el atestado policial, a las 16.15 horas la Policía Municipal se percata de que una patrulla de agentes de Movilidad se encuentra denunciando a un vehículo mal estacionado, con las luces de emergencia puestas, y sin su conductor en el interior.
Los agentes se posicionan en la parte posterior del coche señalizando su posición con el fin de no perturbar el tráfico y proteger la movilidad del Agente de Movilidad, debido a la gran afluencia de vehículos que tenía a esas horas la vía madrileña. En ese momento aparece otro agente que se para y coloca su moto en la parte delantera del vehículo de Aguirre.
Cuando Aguirre llega a su vehículo, según ella, pide disculpas, entrega toda la documentación y espera a que le entreguen la sanción correspondiente. Según la Policía, en el momento en que los Agentes de Movilidad proceden a notificar la denuncia, la ex presidenta de la Comunidad de Madrid se sube a su Toyota y comienza a realizar las maniobras para iniciar la marcha, haciendo caso omiso a las advertencias de los Agentes de Movilidad para que se detuviera. Incluso, según ha declarado una testigo aeldiario.es, iniciando la marcha mientras uno de los agentes posaba sus manos en el capó del vehículo para que parara.
Según la testigo, los agentes no perdieron los nervios en ningún momento, mientras que a Aguirre "se la veía muy nerviosa (...) Se quería ir".
En su escapada, Aguirre golpea con el lateral derecho del coche la moto del agente, que se encontraba delante, y tirándola al suelo, según Aguirre porque "estaba malísimamente aparcada". La ex presidenta consigue zafarse de los agentes e inicia su huida.

La persecución

Los Agentes de Movilidad y la patrulla de municipales salen tras Aguirre. Se llegan incluso a colocar en paralelo a ella y le dicen que se paren a lo que ella no hace caso y gira entonces a la derecha para entrar en la calle Silva, y continuar de frente por la calle San Roque, girar a la izquierda por la Calle Pez hasta entrar en la calle en la que vive y meterse en el garaje de su vivienda.

Ya en casa

Cuando los agentes llegan a casa de la ex presidenta para notificarle la sanción, se encuentran con un agente de la Guardia Civil, miembro del servicio de seguridad de Aguirre, quien, junto a otro compañero también Guardia Civil y miembro de seguridad, recogen la multa y ofrecen al Agente de Movilidad al que Aguirre tiró la moto un parte amistoso de accidente, a lo cual él se niega.
Tras acudir a la clínica Asepeyo -no hay parte de daños en la denuncia-, los Agentes de Movilidad acuden a la comisaría para denunciar a Aguirre por desobediencia a la autoridad de daños, donde se sintieron "somo si alguien les hubiera dicho a los agentes que había que tratar de suavizar la denuncia".
Según ha indicado el sindicato CSIT Unión Profesional, la"lentitud" para interponer la denuncia y "dificultad" para recibir copia de la misma una vez interpuesta "no es lo habitual", ya que "todo ciudadano que presenta una denuncia en comisaría tiene derecho a ello".