miércoles, 15 de octubre de 2014

EL FUNCIONARIO DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA QUE DENUNCIÓ IRREGULARIDADES GRAVES EN LOS CURSOS DICE QUE LE PROHIBIERON INSPECCIONARLOS

Funcionario Junta andaluza que denunció irregularidades "graves" en los cursos dice que le "prohibieron" inspeccionarlos

Teodoro Montes, antiguo jefe del departamento de gestión de la Formación Profesional Ocupacional de la Junta de Andalucía en Sevilla que denunció las "graves" irregularidades existentes en la concesión de cursos de formación, aseguró en su declaración como testigo ante la juez Mercedes Alaya que le llegaron a "prohibir" realizar labores de inspección sobre los cursos.

En este sentido, fuentes del caso han informado a Europa Press de que Teodoro Montes dijo en su declaración ante la magistrada, de la que todavía no se ha entregado un acta a las partes al no haber finalizado, que el "deterioro" de su departamento fue progresivo, hasta que llegó un momento en que incluso se le "prohibió" que llevara a cabo inspecciones de los cursos.
El testigo señaló, como ya se dijo, que en abril de 2013 se "desmanteló" su departamento y la Administración lo dejó hasta principios de 2014 como único integrante y por tanto responsable del mismo para controlar "miles" de cursos de formación, añadiendo que lo dejaron "sin ordenador y sin acceso a los expedientes" de los cursos.
Teodoro Montes, al hilo de ello, explicó a la juez que antes del año 2010 había destinadas en su departamento en Sevilla más de 30 personas encargadas de supervisar los cursos de formación, y aún así "eran muy pocas" para el volumen de cursos que se controlaban, mientras que desde principios de 2014 ya no está solo en su departamento al haberse destinado al mismo más funcionarios.
El testigo, a fin de explicar el descontrol existente, declaró a la juez Mercedes Alaya que, a día de hoy, existen 60.000 certificaciones de profesionalidad pendientes de emitir.
Durante su comparecencia, Teodoro Montes también relató que unas mujeres que estaban realizando un curso de formación vinculado a la enfermería y la asistencia a personas mayores se dirigieron a él para quejarse de que estaban acudiendo al mismo pero no existían los medios necesarios para llevarlo a cabo, tras lo que acudió a comprobarlo él mismo y certificó las deficiencias en dicho curso.
Teodoro Montes se ratificó en la declaración prestada ante la Guardia Civil en agosto del pasado año 2013 y explicó que su ámbito de actuación se ciñe a la provincia de Sevilla, desde donde supervisaba las ayudas para actividades formativas concedidas por la Delegación Provincial de Empleo en Sevilla y la Dirección General de Formación.
En su declaración ante la Guardia Civil, los agentes le preguntaron "quienes son los responsables de las irregularidades descritas", a lo que contestó que "todos sus superiores jerárquicos, sin excepción". La juez Alaya le preguntó por quiénes eran sus superiores y Montes indicó que su superior "inmediato" era un jefe de servicio identificado como 'Fito', además del exdelegado provincial de Empleo en Sevilla Antonio Rivas y su sucesora en el cargo y actual responsable, Aurora Cosano.
SU DECLARACIÓN ANTE LA GUARDIA CIVIL
Cabe recordar que Teodoro Montes declaró el 22 de agosto de 2013 ante los agentes de la Guardia Civil y enumeró una serie de "irregularidades" como la justificación de asistencia a cursos de alumnos "que realmente no han asistido al mismo", o la no presentación de documentos justificativos de la realización del curso ante el órgano gestor encargado del control y seguimiento.
Según relató, existen unos 450 cursos divididos en dos partidas, 2009 y 2010, realizados por la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) de los que "no se puede certificar su materialización". Al hilo de ello, Teodoro Montes dijo que, una vez que el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) se subrogó "todas" las obligaciones de la Faffe, personal de esta última acudió al SAE y participó en la gestión, "alterando y modificando los expedientes informáticos administrativos relativos a estos cursos".
Los agentes también cuestionaron al testigo sobre cómo se asignaban los fondos, señalando Teodoro Montes que, hasta el año 2010, la Junta, "en virtud del estudio de una serie de parámetros, designaba, mediante resolución, a aquellas entidades que iban a ser las encargadas de llevar a la práctica las acciones formativas".
LA ASIGNACIÓN DE LOS FONDOS
No obstante, "esta forma de asignar los fondos cambió en el año 2010, de modo que a partir de ese momento la asignación se efectuaba mediante una convocatoria competitiva, mediante la cual se estudian otra serie de parámetros".
El testigo señaló que, en el marco de las acciones de gestión que realizaba su departamento, "uno de los primeros problemas que detectan es que se encuentran con entidades que no tienen capacidad para la materialización, en las fechas previstas, de los cursos que se les han asignado", a lo que se suma que su departamento "se ve desbordado en su labor de control y seguimiento de la ejecución de los cursos, con lo que las irregularidades que se cometen en muchos casos no son detectadas".
Para finalizar su declaración, los agentes le preguntaron "quienes son los responsables de las irregularidades descritas", a lo que contestó que "todos sus superiores jerárquicos, sin excepción".
El 27 de agosto de 2013, Montes amplió su declaración ante la Guardia Civil para señalar que detectó "graves irregularidades" en las tres fases que las acciones formativas tienen a lo largo de su desarrollo, como son las de adjudicación, gestión o control y justificación.
CURSOS DE FORMACIÓN Y ERE
Así, afirmó que en el momento de la adjudicación de esas acciones formativas, las mismas "se hacen de manera discrecional, en virtud de las decisiones tomadas por los responsables de esos servicios centrales, cuyas cabezas visibles han sido la propia Dirección General de Empleo, viceconsejeros y consejeros, como responsables últimos".
"Debe tenerse en cuenta además, que la adjudicación de cursos de formación va indisolublemente unida a la presentación de un ERE por parte de las empresas", lo cual "viene justificado por el hecho de que, ante una situación de desempleo, independientemente de la financiación de los ERE, se pretende dar nueva formación a los trabajadores afectados que permita su inserción en el mercado laboral".
A su juicio, "los gastos en formación, al igual que los expedientes irregulares, han servido para financiar de manera encubierta a determinados agentes sociales y al enriquecimiento ilícito de determinadas personas relacionadas con las empresas encargadas de prestar los servicios de formación".

martes, 14 de octubre de 2014

CON LAS UNIVERSIDAD HEMOS TOPADO. PROFESORES UNIVERSITARIOS IMPLICADOS EN EL ESCÁNDALO DE LAS TARJETAS BLACK DE CAJA MADRID/ BANKIA. REPORTAJE DE SEGUNDO SANZ EN VOZ POPULI

Indignación en las aulas: profesores y a la vez directivos de Caja Madrid con tarjeta 'black'

El exvicepresidente de la entidad José Antonio Moral Santín, expulsado de Izquierda Unida, ejerce de profesor del departamento de Economía Aplicada V en la Facultad de Políticas de la Universidad Complutense. Imparte la asignatura obligatoria Economía Internacional en el Máster de Política Internacional. Ya recibió un 'escrache' de los alumnos en 2012
La lista de 86 antiguos directivos de Caja Madrid y Bankia que hicieron uso de las tarjetasblack, ingresos presuntamente opacos al fisco, alberga una serie de profesores cuya autoridad moral para impartir enseñanzas sobre el mundo de los negocios ha quedado más que en entredicho. En la lista de 65 miembros de la Comisión de Administración y Control de la entidad bancaria, que cargaron un total de 8.964.200 eurosentre 2003 y 2011, sobresale el caso del exvicepresidente José Antonio Moral Santín, expulsado de Izquierda Unida. Ahora busca refugio en las aulas pese a estar imputado por delitos como administración desleal o apropiación indebida, entre otros, que conllevanpena de 15 años de cárcel.
Santín, que tiene plaza de catedrático, ejerce de profesor del departamento de Economía Aplicada V en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense Madrid. En concreto, durante el primer semestre, imparte todos los martes la asignatura obligatoria Economía Internacional dentro del Máster de Política Internacional. Mañana se encontrará así con unos alumnos que ya son conscientes de sus desmanes: los que protagonizó con una tarjeta opaca de 456.522 euros. El que fuera representante de IU en la cúpula de Caja Madrid retiró en efectivo en 696 ocasiones un total de 367.800 euros repartidos en montantes que fueron de 300 a 600 euros.
El dinero restante sí lo gastó directamente con la tarjeta 'B', realizando pagos en establecimientos hoteleros, muchas veces en la misma ciudad donde residía: Madrid. Según la documentación remitida por Bankia a la Audiencia Nacional, tal y como ha publicadoVozpópuli, Santín cargó 7.705 euros en hoteles. También recurrió a la cadena Paradores Nacionales. Igualmente, empleó este método de pago, investigado ahora por Hacienda, para adquirir productos en supermercados por valor de 1.243 euros. Además, tuvo tiempo de comprar libros por 695 euros.
La indignación de los alumnos de la Facultad de Políticas (UCM) con Moral Santín es tal, quehan pedido al decano del centro, Heriberto Cairo, que tome cartas en el asunto, con la posibilidad de una suspensión de empleo y sueldo. El exconsejero de Caja Madrid propuesto por IU ya se enfrentó en 2012 con la realidad, cuando un grupo de estudiantes le organizó un escrache. Un día antes de que Moral Santín, imputado por la salida a bolsa de la entidad rescatada, declarara ante el juez de la Audiencia NacionalFernando Andreu, fue "señalado" en clase, mientras impartía una lección, como uno de los "responsables directos de esta gran estafa que llaman crisis". En aquella protesta participó un hermano de Iñigo Errejón, uno de los portavoces de Podemos.

Otro caso de docente y directivo con tarjeta opaca de Bankia es Juan Iranzo, también catedrático de Economía, pero en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Tanto ésta como la UCM son de titularidad pública y están sostenidas con fondos del Estado. Iranzo ha dimitido estos días, a raíz de que saltara el escándalo de las tarjetas opacas, como miembro del Consejo Económico y Social (CES), órgano que asesora al Gobierno en cuestiones socioeconómicas y laborales, y como director general del Instituto de Estudios Económicos de Alicante (INECA), un think tank empresarial."Tenemos que comprender que no se trata de 'mala suerte o 'gestión desafortunada': es el desarrollo consciente de una política determinada al servicio de los intereses de ese 1%", afirmaron los alumnos sobre Moral Santín, quien se convirtió en el hombre de IU al servicio del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa frente a las presiones de la presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre. La entidad donde este señor era miembro del consejo de administración se dedica actualmente a echar sistemáticamente a gente de sus casas por las decisiones de las que él ha formado parte y por las cuales aún no ha respondido", denunciaron estos universitarios.
Iranzo, decano del Colegio de Economistas de Madrid, ha sido profesor del Máster en Administración Concursal de la UNED y director del Máster en Finanzas del Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF), adscrito a la UCM. El economista participó el pasado julio en los Cursos de Verano de la Universidad de Málaga y manifestó que el"modelo económico que propone Podemos es perverso". Pronunció estas palabras en Ronda en el seminario titulado La ética, un imperativo de la vida pública y de la actividad económica en una sociedad democrática.
Según informó el diario Sur, Iranzo comparó así el modelo del partido de Pablo Iglesiascon el comunismo: "Es el sistema económico que más miseria ha generado en el mundo y sin embargo, algo que no entiendo, es el más defendido por los intelectuales, la mayoría de occidentales, y algunos lo consideran la solución, como Podemos".
La documentación remitida por Bankia al juez Andreu dice que Iranzo gastó 46.848 euroscon su tarjeta black. Sobresalen las compras en tiendas de ropa interior femenina como Women Secret y Oysho así como en consumiciones en lugares de copas de Madrid, entre ellos Gayarre, Gabana, Snobi o Discoteca Navy. También cargó 5.326 euros en joyas.
Expatrono de FAES y aficionado al golf
En la órbita próxima al PP también se mueve Alberto Recarte, economista que fue miembro de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (Faes), presidida por José María Aznar, mientras formaba parte de la Comisión de Administración y Control de Caja Madrid. Está previsto que Recarte, consejero delegado de Centunion, participe en este curso en el Máster en Negocios Internacionales que oferta la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el Campus de Toledo.
A lo largo de 8 años, Recarte gastó 139.900 euros con su tarjeta 'B'. De esta cifra, 4.975 euros le valieron para comprar billetes de avión. Hay constancia en la documentación remitida al juez de dos billetes en American Airlines por 520,76 euros cada uno. El extracto revela además su afición por el golf, ya que aparecen pagos en destinos como Jointgolf (Madrid), La Casa del Golf (Pozuelo de Alarcón), o Sotogrande, Valderrama y La Cañada (Cádiz), entre otros.

lunes, 13 de octubre de 2014

ARTÍCULO DE JOAQUÍN ESTEFANÍA SOBRE EL CASO TARJETAS CAJA MADRID/BANKIA


 En uno de sus aniversarios, The Economist publicó un dossier cuyo mensaje central era el siguiente: los verdaderos enemigos del capitalismo son los capitalistas, no sus adversarios. Esta misma conclusión se puede extraer del monumental escándalo de las tarjetas opacas de Bankia: la responsabilidad de que los bancos se hayan tragado en tan poco tiempo una tercera parte del sistema financiero español —las cajas de ahorro—, oligopolizándolo, corresponde en parte a abusos como éste.
Decía el semanario inglés: el principal culpable de la marcha atrás del capitalismo liberal, el que inclina la balanza hacia la inestabilidad y la reputación, es el abuso permanente que se ha generalizado en sus filas. “Ese generalizado y bastante escandaloso abuso del capitalismo y los capitalistas amenaza con debilitar las fuerzas y los argumentos que de otra manera defenderían la libertad”, afirmaba. Entre los abusos debilitantes citaba la desigualdad exponencial, la pila de escándalos empresariales y bancarios y una desilusión creciente respecto de la capacidad de las instituciones democráticas para hacer que los culpables respondan de sus acciones.
Esto es lo que está en juego con el escándalo de las tarjetas black, que ha llegado al corazón del sistema al afectar a los partidos políticos mayoritarios, los sindicatos y la patronal. A todos. La historia se repite: del mismo modo que Al Capone sólo ingresó en Alcatraz por delitos relacionados con el impago de impuestos (y no por sus crímenes), la utilización de las tarjetas opacas para uso privado y gastos de lujo puede acelerar la activación de las responsabilidades jurídicas de algunos de sus dirigentes, mucho más que otros asuntos.
Caja Madrid, y luego Bankia, organizaron un sistema de captura de rentas sin crear riqueza
No habría sido tanto el hecho de que Bankia haya recibido 22.000 millones de euros de ayudas públicas —equivalentes a lo que un país como España gasta en un año entero en el seguro de desempleo—, las malas inversiones realizadas —sobre todo, en el terreno inmobiliario—, la estafa de las preferentes —a sus titulares se les exigía una cultura financiera de la que estaban exentos muchos consejeros y directivos, pese a su formación, dadas las declaraciones que han hecho sobre sus tarjetas de crédito—, la salida a Bolsa con la pérdida casi total del valor de la acción o el aumento de los desahucios durante este tiempo, sino un escándalo menor por el número de euros perdidos (15,5 millones), aunque de resonancias desconocidas hasta ahora en la opinión pública.
De lo que se conoce, cabe extraer dos conclusiones: el problema mayor de este caso es el gobierno de la institución. La arbitrariedad con la que se manejaba la caja de ahorros, los enjuagues para asegurar la estabilidad de los presidentes. El mundo de la gran empresa, no sólo de las cajas de ahorro, parece estar plagado de conflictos de intereses que dejan poco espacio para controlar la connivencia entre ejecutivos y consejos de administración o equivalentes, comités de remuneración y auditoría, etcétera. La segunda conclusión surge a la luz de los gastos en que incurrió la mayor parte de los privilegiados: con ellos buscaban comprar distancia social respecto a sus semejantes.
La Gran Recesión transformó el concepto de visibilidad. Los invisibles habían sido siempre los más pobres. Con las dificultades económicas, los que han tendido a ocultarse son los privilegiados, para no ser objeto de indignación. Los signos externos se exhiben poco. Esto ha cambiado con la aparición de la lista de los 82 de Bankia y sus compras suntuarias. En su mayor parte forman parte de esas élites extractivas que se apartan de la obtención del bien común y dedican sus mejores esfuerzos al propio bienestar y al del grupo al que pertenecen. Estas élites elaboran un sistema de captura de rentas que les permite, sin crear riqueza, detraer recursos en beneficio propio. Pero Acemoglu y Robinson, activadores del concepto, también incorporan otro, paralelo: el de las instituciones extractivas, que concentran el poder en manos de una élite reducida y fijan pocos límites al ejercicio del poder.
Bankia fue en el pasado una de estas instituciones extractivas. Si no se sacan consecuencias de ello, los ciudadanos seremos, una vez más, “como corderos balando en el desierto” (El problema de los supermillonarios, Capitán Swing). Poco decoroso para una democracia.

domingo, 12 de octubre de 2014

ESPERANZA AGUIRRE Y CAJAMADRID/BANKIA.NUEVAS MAMANDURRIAS DE LA LIDERESA.


Dimite el 'hijoputa' de Aguirre por el escándalo de las tarjetas 'b' de Caja Madrid

Fernando Serrano, que gastó 78.500 euros, abandonó en 2010 la presidencia de la Comisión de Control de la entidad. "Hemos tenido la suerte de poder darle un puesto a IU y quitárselo al 'hijoputa'", dijo entonces la 'lideresa'

EUROPA PRESS Madrid 06/10/2014 12:48 Actualizado: 06/10/2014 13:12EmailMeneameTwitterTuentiFacebook
El ex presidente de la Comisión de Control de Caja Madrid Fernando Serrano. EFE

El ex presidente de la Comisión de Control de Caja Madrid Fernando Serrano. EFE

El vocal del Tribunal Económico-Administrativo Municipal de Madrid (TEAMM) Fernando Serrano Antón ha presentado su dimisión a consecuencia del informe de Bankia que revela que gastó 78.500 euros con la tarjeta "opaca" que tenía de Caja Madrid.
Fuentes del Ayuntamiento de Madrid han informado hoy a Efe de que Serrano Antón presentó su dimisión el pasado viernes, día 3, a través de una notificación en el Registro del Ayuntamiento de Madrid al depender orgánicamente el TEAMM del Pleno del Ayuntamiento, y ha solicitado su reingreso como profesor en la universidad.

El 'Hijoputa' de Aguirre

Serrano ocupaba este puesto en el este órgano especializado en el conocimiento y resolución de las reclamaciones económico-administrativas sobre actos tributarios y demás ingresos de derecho público de competencia del Ayuntamiento y de las entidades de derecho público vinculadas o dependientes del mismo. Ese fue destino tras ser elperdedor de la batalla entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón por su influencia en la presidencia de Caja Madrid.
"Yo creo que hemos tenido una inmensa suerte de poder darle un puesto a IU quitándoselo al hijo de puta" (escucha el audio), se le escuchó a Aguirre en 2010 gracias a un micrófono abierto durante un acto público, después de que Serrano abandonara la presidencia de la Comisión de Control de la entidad.

Novena dimisión 


Con la dimisión de Serrano Antón son ya nueve las personas que han dejado sus puestos de responsabilidad después de hacerse público que 86 directivos de Caja Madrid gastaron 15,25 millones de euros entre 1999 y 2012 con tarjetas de crédito "opacas", según los documentos de la Fiscalía Anticorrupción.
Se trata del jefe de gabinete de la secretaría de Estado de Hacienda, José María Buenaventura; el ya ex secretario general de UGT-Madrid, José Ricardo Martínez; el socialista Ángel Gómez del Pulgar, el miembro de la Ejecutiva Confederal de CCOO Rodolfo Benito, y el que era gerente de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda (EMSV) de la localidad madrileña de Boadilla del Monte José Rodríguez.
Dimitió además la presidenta de la Fundación Caja Madrid, Carmen Cafranga, que presuntamente gastó 175.200 euros, y fue destituido el ex director general de Economía de la Comunidad de Madrid, Pablo Abejas, que cargó 246.700 euros.

DINERO SIN LÍMITES A CAMBIO DE LA SUMISIÓN DE LOS CONSEJEROS.ARTÍCULO DE EL PAÍS

Dinero sin límite a cambio de la sumisión de los consejeros

Blesa utilizó las tarjetas y altas remuneraciones para gobernar Caja Madrid sin críticas

     
Sede de Bankia en Plaza Castilla de Madrid. © Carlos Rosillo. / CARLOS ROSILLO
Los economistas dicen que no se puede explicar la marcha de una empresa sin analizar los incentivos de sus directivos y consejeros. En el caso de Caja Madrid y de Bankia, parece claro que eran perversos porque todo el puente de mando estaba controlado gracias a generosas tarjetas opacas, elevados salarios para los directivos, buenas dietas para los consejeros y amplios créditos a bajos precios. Algunos se compraron una vivienda con tipos de entre el 1,5% y el 4%, y luego la amueblaron con cargo a la tarjeta black.
El antecesor de Miguel Blesa en la presidencia de Caja Madrid, Jaime Terceiro, estableció que el máximo que podía recibir un consejero era 26.000 euros. Blesa permitió que los ingresos de su vicepresidente, José Antonio Moral Santín (por la participación en la caja y en empresas de la corporación) alcanzara los 526.000 euros, es decir, veinte veces más.
Otros estaban en cantidades más pequeñas, 67.000 euros Estanislao Rodríguez-Ponga, pero que se convierten en altos salarios si se suma lo que disponía con la tarjeta opaca. Pero el descontrol empezó por el propio salario de Blesa, alrededor de 3,5 millones, que supone 18 veces más que el de su antecesor Terceiro.
Blesa subía el límite de gasto de las tarjetas si los consejeros eran más cercanos
Pero este chorreo de dinero no era a cambio de nada. El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, entregaba tarjetas (que tenía diferentes límites en función de la cercanía que tuviera con el consejero o directivo), para dirigir la entidad con placidez. Es decir, Blesa empleaba el dinero de la entidad financiera para contentar a sus directivos y convertirles en vigilantes acríticos de su gestión. Tras recibir tanto dinero es difícil llevar la contraria al presidente, aunque tampoco otros consejos de empresas españolas se caracterizan por vivir enconados debates. Así, Blesa llegó a repartir 15,5 millones entre 2003 y 2012 entre consejeros y altos directivos.
Tras el escándalo surgido al conocerse que casi todo el dinero sirvió para lujosos gastos personales, ayer, el ministro de Economía, Luis de Guindos, recalcó que esas prácticas desaparecieron “cuando la entidad se nacionaliza” y que los nuevos gestores de Bankia tenían la instrucción de remitir todas las prácticas irregulares que detectaran. “Hay que recuperar todas las cantidades al respecto”, recalcó el ministro en Washington, tras participar en la reunión del G-20. Así, recordó que hay otra veintena de casos en Catalunya Banc y 28 en Novagalicia Banco pedientes, informa Amanda Mars  desde Washington.
Para entender cómo se llegó a vivir esta situación en Caja Madrid hay que recordar que desde mediados de los noventa fue un coloso financiero que tuvo ocho millones de ahorradores y más de 200.000 millones de euros de activos; era la segunda caja de España y llegó a ganar 2.800 millones en un solo año. Nadaba en la abundancia. No repartía dividendos porque carecía de accionistas pero entregaba parte de su beneficio para la Obra Social que llegaba a casi todos los pueblos de Madrid y algunas capitales donde estaba instalada.
Además de repartir visas, se elevaron las dietas de consejo y los salarios
Caja Madrid financiaba proyectos, algunos ruinosos y reclamados por las Administraciones madrileñas, como el Parque Warner. La entidad subvencionaba generosamente cada año a las fundaciones del PP, PSOE e IU y concedía créditos a los partidos en apuros cuyos representantes se sentaban en el consejo. Funcionaba como un banco más, aunque su consejo de administración era como un parlamento reducido.
Las batallas por el poder dentro de Caja Madrid han sido intensas desde antiguo. En 1996, Blesa accedió a la presidencia con un extraño pacto con Izquierda Unida y Comisiones Obreras. Un extraño matrimonio que está en el origen de la génesis del escándalo de las tarjetas. En 2009 llegó una batalla política por el poder en la caja, iniciada por Esperanza Aguirre, mientras nadie gestionaba Caja Madrid, que se hundía con una morosidad creciente mientras crecía la crisis financiera. Aquella crisis se vivió con un crecimiento de las retribuciones, la última fiesta de un Titanic que se hundía sin que nadie exigiera responsabilidades al presidente. Estaban más pendientes de sus visas opacas y cuando se dieron cuenta la caja había desaparecido.

FACTURACIÓN DE LAS TARJETAS BLACK DE CAJA MADRID/BANKIA. GRÁFICO DE EL MUNDO


IDÍGORAS Y PACHI. VIÑETA EN EL DIARIO EL MUNDO SOBRE EL ESCÁNDALO DE LAS TARJETAS BLACK DE CAJA MADRID/BANKIA


LOS DIEZ QUE MÁS GASTARON CON LAS TARJETAS OPACAS DE CAJA MADRID. ESTUDIO DEL DIARIO EL PAÍS

Los diez que más dinero gastaron con la ‘black’

Desglose de los privilegiados que dilapidaron más de cuatro millones de euros en Caja Madrid


http://politica.elpais.com/politica/2014/10/11/actualidad/1413052834_552676.html

ILDEFONSO SÁNCHEZ BARCOJ. 574.000 euros.
El director general financiero era un veterano que llevaba 34 años en la caja, en donde su mujer también era directiva. Ascendió con Jaime Terceiro, se consolidó con Blesa y llegó al límite con Rato. Está imputado por ser supuestamente el organizador de la trama: retiró unos 180.000 euros de los cajeros y se gastó en la Nochevieja de 2009 16.291 euros. Solo en El Corte Inglés se gastó 100.000 euros, al margen de juguetes, fruta, entradas de cine, hoteles de lujo, compras en Loewe. Su sueldo era de 2,43 millones.
El vicepresidente de la entidad asegura que ganó ese dinero tras “una gran dedicación a la entidad”, según ha declarado. El representante de Izquierda Unida ingresaba 526.000 euros como consejero de Caja Madrid y otras empresas participadas y sacó de los cajeros 366.350 euros. Tiene registradas 389 comidas en restaurantes, alguna de ellas en el exclusivo Zalacaín.
RICARDO MORADO. 448.300 euros.
El que fuera responsable de Sistemas y organización de Caja Madrid (ahora trabaja en el Santander), un experto en informática no quiso dejar rastro de sus gastos, quizá consciente de lo fácil que es rastrear los apuntes de las tarjetas. Morado extrajo 396.000 euros en efectivo, sin declarar, y era un buen cliente de El Corte Inglés, además de aficionado al esquí en Sierra Nevada y a los buenos restaurantes. Ganaba 1,55 millones.
MIGUEL BLESA. 436.700 euros.
El presidente de Caja Madrid desde 1996 a 2010 no parecía tener suficiente con los 3,5 millones de euros que ganó al final de su mandato y se pagó las mejores vacaciones de máximo lujo a cuenta de la tarjeta opaca. Safaris en África, más de 10.000 euros en vino, balnearios de lujo, hoteles de cinco estrellas superior, los mejores restaurantes de Madrid y Marbella, 82.000 euros en efectivo, y detalles chuscos como compra de ordenadores por 4.000 euros uno de los últimos días antes de abandonar Caja Madrid, que después necesitó 22.424 millones de los contribuyentes.
MATÍAS AMAT. 431.000.
Era el número tres de la entidad, muy cercano a Blesa, que le recompensó con un salario de 2,43 millones. Director general de Caja Madrid, procedente de Citibank, tenía gustos refinados, como demostró al protagonizar el mayor gasto de una sola vez de los 82 implicados en la lista de las tarjetas opacas: se gastó 15.000 euros en un establecimiento de muebles y antigüedades. También se gastó unos 10.000 euros en una joyería con un solo cargo, y acudió en bastantes ocasiones a Loewe, Hermés, Tiffany & Co para importantes compras.
RAMÓN FERRAZ. 397.900 euros.
Fue uno de los fichajes estrella de Miguel Blesa. Ramón Ferraz Ricarte, licenciado en Económicas y Empresariales, inspector de Finanzas del Estado en excedencia y censor jurado de cuentas, se incorporó a Caja Madrid en 1996, fue un hombre de máxima confianza de Blesa y asumió la dirección general de banca comercial. Realizó algún viaje de 6.000 euros, compras en Loewe, hoteles de cinco estrellas, joyas, paradores y una compra en El Corte Inglés por 6.000. Pero sobre todo Ferraz sacó efectivo de los cajeros en grandes cantidades: 220.000 euros. Ganaba 1,49 millones.
MARIANO PÉREZ CLAVER. 379.500 euros.
Licenciado en Económicas por la Universidad de Sevilla, trabajó para Induban, el banco industrial del Banco de Vizcaya, en el Zaragozano y en 1992 pasó a Caja Madrid, presidida entonces por Jaime Terceiro. Con Blesa se afianzó y llevó la dirección financiera. De la Corporación pasó a presidir SOS Cuétara, luego convertida en Deoleo, para pasar más tarde a la cúpula de NH Hoteles. Tiene compras de 6.000 euros en tiendas de alfombras, compras de muebles de varios miles de euros, así como gastos de 1.653 euros en comercios de confección textil. Su salario ascendía a 1,24 millones y sacó de los cajeros 69.000 euros. Restaurantes, viajes de más 9.000 euros a Milán, (y numerosos otras visitas a esta ciudad), armas por más de 5.000 euros, facturas del dentista y buenos hoteles completan su lista de gastos.
ENRIQUE DE LA TORRE. 320.700 euros.
Enrique de la Torre, secretario general del consejo de administración, es el origen de todo este escándalo. Según aseguran en Bankia, fue la lectura de su correo (publicado entre los correos de Blesa) cuando habló de “tarjetas black a efectos fiscales de los consejeros” lo que disparó la investigación. Muchos consejeros dicen que era el encargado de repartir las tarjetas y de dar las instrucciones: gastar en lo que queráis, siempre que no os paséis del límite establecido, y no hace falta traer justificantes. Quizá convencido de que las tarjetas eran opacas no dudó en sacar de los cajeros unos 224.000 euros, un dinero que no dejaba rastro fiscal. Su último salario conocido era de 2,41 millones.
JUAN ASTORQUI. 293.000 euros.
El responsable de comunicación de Caja Madrid era una persona muy cercana al presidente. Aficionado al mar, realizó grandes gastos con empresas náuticas, sobre todo en una situada en Estepona, donde llegó a gastar más de 11.000 euros. Los artículos de lujo, como compras en Yves Saint Laurent, representan algunos de los cargos, así como gasolineras, autopistas, compras de flores y plantas por 3.630 euros, así como la extracción de cajeros por 52.600 euros. Su último salario era de 800.000 euros.
MERCEDES DE LA MERCED. 287.900 euros.
La difunta consejera del Partido Popular realizó 1.618 apuntes en su cuenta entre 2003 y 2011. Tiene comidas en muchos restaurantes madrileños, entre los que destaca Zalacaín, por 265 euros, pero donde más gasto realizó fue en ropa, con facturas por valor de 37.000 euros; más de 9.000 en joyas, peluquerías y 2.346 euros en peleterías. En hoteles y viajes gastó también buena parte de este dinero.