domingo, 19 de agosto de 2012

ANTOLOGÍA DEL DISPARATE FISCAL ESPAÑOL

Antología del disparate fiscal español


14.08.2012MADRID
Alejandro Noguerol
Daniel Montero, periodista de investigación, ha vuelto a sacar a prímera línea de fuego uno de los frentes más duros de la economía: el fraude fiscal. Con El club de los Pringaos va más allá de los paraísos fiscales y los agujeros negros financieros, el periodista madrileño torna la moneda y muestra la cara oculta de lo que el sistema tributario permite.
El club de los Pringaos (La esfera de los libros) ofrece una revisión del de sobra conocido eslogan de la Agencia Tributaria. Según Montero, "Hacienda no somos todos". Bajo este epígrafe arranca un libro que contextualiza cómo se nutre el erario público. En unas primeras cien páginas de gran ritmo, el autor explica desde cómo una multinacional del IBEX 35 deja en España cinco veces menos impuestos que un asalariado medio; o, también, cómo las grandes fortunas, tanto españolas como extranjeras, se valen de Sociedades de Inversión Capital Variable (sicav) o de Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (ETVE), respectivamente, para cotizar a un 1% sus inversiones o ni siquiera tributar un solo euro. El periodista madrileño hace una exposición llana y afilada de los vicios y los fallos con los que cuenta el engranaje del sistema tributario.
Sicav y ETVE
"La excusa de por qué existe la sicav es que también se da en el resto de Europa: cómo vamos a ser menos, entonces nuestro dinero iría fuera", explica Montero. Estas sociedades de inversión colectiva fueron creadas en los noventa con la idea original de favorecer a los pequeños inversores en su acceso a los mercado de valores, al exigir un mínimo de cien socios. Las ETVE, por su parte, persiguen otro propósito: atraer inversores extranjeros. Una fórmula llevada a cabo en otros países europeos pero a la que España añadió un ingrediente más: exención en el pago de impuestos por su actividad y también a la hora de repartir dividendos entre sus accionistas. Y tan solo con una única condición: que sus socios no residan en paraísos fiscales.

Según los datos que aporta Montero, las ETVE han movido desde su creación en 2001 más de 124.000 millones de euros y las sicav acumulan un patrimonio neto total de casi 25.000 millones. Dos modelos de sociedades cuya función real se ha visto distorsionada con respecto a la intención con la que fueron creadas.
Los paraísos fiscales
"Las grandes naciones llevan muchos años haciendo brindis al sol en tema de fraude fiscal. Mientras promocionan que se va a luchar, compiten entre sí porque al final son ellos mismos los que controlan los paraísos fiscales", critica el periodista. Al respecto, el pasado 26 de julio las principales economías europeas, Francia, Alemania, Inglaterra, Italia y España; reforzaban con Estados Unidos la Ley de Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras, conocida como FACTA por su acrónimo anglosajón.

"De cara a la galería está muy bien, pero yo veo un problema: ¿qué pasa con Delaware?", pregunta Montero. Lo dice porque, más allá de los grandes nombres como Mónaco, Islas Vírgenes o Caimán; Estados Unidos cuenta con un estado que representa el mayor paraíso fiscal del mundo: Delaware. "Estados Unidos ha firmado un convenio que va en contra de leyes que hay en su país, se frena en cuanto llega a la competencia de Delaware", lamenta. Dicho estado no está obligado a informar ni tan siquiera al Gobierno Federal de las empresas ni los empresarios que figuran en sus registros. Por ello, las mismas multinacionales de antes del IBEX tienen dos o más filiales domiciliadas en este estado, incluso algunas de ellas en la misma dirección postal.
Daniel Montero lanza la pregunta: ¿un trabajador con una renta media, que dedica solamente veinte años de su salario a pagar impuestos, puede seguir soportando la carga de unas cuentas públicas que deberían repartirse según el artículo 31 de la Constitución Española? ¿Por qué no se persigue a los que más tienen y defraudan en vez de gravar con más y más impuestos a los que sí cumplen la ley? "La movilización para un cambio tiene que venir a nivel de la UE: España no puede tomar decisiones fiscales que la dejen al margen del resto de sus vecinos. Tenemos que cambiar un sistema que nos está afectando a todos", advierte Montero. De las muchas cifras que aporta El club de los Pringaos, hay una muy representativa: de los más de 7.000 inspectores con los que Hacienda cuenta en plantilla, tan solo 322 están destinados a investigar a las grandes fortunas. "No sirve de nada ningún tipo de regulación si luego no se dota de las necesidades humanas que requiere", sentencia Montero.

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